Los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 defendieron que en más de 11 años de búsqueda de sus hijos, su movimiento ha sido pacífico, por lo que aseveraron que el operativo que pusieron en marcha autoridades federales y capitalinas para revisar los autobuses en los que se trasladaron desde Guerrero a la Ciudad de México, junto con estudiantes de dicha escuela, fue con el intento de “difamar y atacar” a ambos grupos.
También rechazaron que fueran de ellos los artefactos explosivos hallados en uno de los 17 autobuses revisados en la caseta de Tlalpan, en los que también viajaban maestros y estudiantes en apoyo a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Ayer, la mayoría de las familias viajaron muy temprano desde Guerrero para ofrecer una conferencia de prensa en el Antimonumento +43, en Paseo de la Reforma, para anunciar el inicio de su jornada de movilizaciones en la capital del país.
Sin embargo, la conferencia se retrasó cuatro horas por el operativo. En el antimonumento, su abogado Isidoro Vicario, junto con otros padres que ya se encontraban en la zona, denunciaron que se estaba impidiendo el paso a los autobuses que trasladaban al resto del grupo.
Ante ello, una representación de maestros de Guerrero, integrantes de la CNTE que se encontraban cerca de los padres en un bloqueo en Bucareli y Reforma, intentó trasladarse a la caseta de Tlalpan, pero sólo logró llegar a la altura del Metro Villa de Cortés.
“Si andamos aquí es porque no se ha esclarecido el caso”
En la conferencia, María de Jesús Tlatempa, madre de José Eduardo Bartolo, manifestó su indignación por el operativo. Dijo que sin autorización, los policías hicieron las inspecciones: llevaron “perros, picos y marros” para ver “si traíamos lo que ellos nos querían sembrar”. Enfatizó que “nuestras armas son nuestras lonas con los rostros de nuestros hijos”.
Subrayó que el movimiento está “más firme que nunca, con la convicción de llegar a la verdad” sobre la desaparición de los 43 jóvenes. “Le hemos dicho a la Presidenta (Claudia Sheinbaum) que si andamos aquí es porque ellos no han puesto de su parte, no ha habido disposición ni voluntad de esclarecer el caso”, lamentó.
Melitón Ortega, tío de Mauricio, y Mario González, padre de César Manuel, demandaron para el próximo viernes una reunión con los titulares de las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores, así como de la Fiscalía General de la República.
Insistieron en que su lucha y la de la Normal de Ayotzinapa jamás ha sido “generadora de violencia ni ataca a los ciudadanos o a los funcionarios ni a otros movimientos”.
En este sentido, Ortega exigió que para sus próximas movilizaciones –hoy en la caseta de Tlalpan– “no queremos ver los cuerpos policiacos ahí, porque si ellos están, será un acto de provocación”.
Isidoro Vicario cuestionó: “¿qué peligro pueden representar unas madres que buscan a sus hijos?” El único interés de este movimiento, reiteró, es saber la verdad de lo que ocurrió la noche del 26 de septiembre de 2014.

















