Parece que la opinión sobre las alianzas de Maru y Marco Bonilla prevaleció sobre la de Jorge Romero, lo que anticipa acuerdos electorales entre PAN y PRI. A eso vino alito Moreno el pasado fin de semana, cuyo evento principal no fue la ceremonia de los “destapes” sino un encuentro privado con la gobernadora Campos. En el encuentro, según los trascendidos, habrían establecido una primera intención para buscar alternativas de aliarse, prometiendo que seguirían platicando hasta definir los detalles.
Está bien, todo suma. El problema con el PRI es que valen tres pesos y se cotizan en diez, siendo que son ellos los más necesitados del acuerdo. Escucho al presidente local, Alejandro Domínguez, que su partido tiene entre el diez y doce por ciento de los votos en Chihuahua. Es una declaración temeraria, quizás los tuvo en algún momento, pero su tendencia electoral avanza consistentemente en picada, de modo que de los siete puntos que obtuvo Chela Ortiz en la pasada elección, en la próxima apenas alcanzarían a mantener el registro, si les va bien. No lo digo yo, vean la tendencia de las últimas elecciones, el PRI perdió votos incluso con Tony Meléndez de candidato. Chéquenlo.
Sin embargo, tiene una buena narrativa; la necesidad de ir juntos contra el gran ogro autoritario que secuestró los organismos electorales. En esa parte tienen razón, para derrotar a Morena es preciso que la oposición vaya unida, dividir el voto es facilitarles su triunfo. Y esta bien que pretendan conservar el registro con votos prestados, también que sus dirigentes locales accedan a cargos de elección, nadie anda en la baila de a gratis. El problema es que suelen condicionar los acuerdos al interés personal de los negociadores. Jamás muestran un guiño de generosidad con Chihuahua y al momento de apremio político, el compromiso es con ellos.
Por eso es positiva la presencia de alito Moreno en Chihuahua, nunca ha sido santo de mi devoción, todo lo contrario, pero es el presidente de un partido político que todavía conserva cierto valor electoral. Pongamos que es un mal necesario, los tiempos no están para hacerle ascos a nadie. Pero las negociaciones se deben dar a nivel de los comités ejecutivos de cada partido, con la gobernadora y el virtual candidato como testigos validadores de los acuerdos. Bajar la negociación a nivel de dirigencias locales es pervertirla y en el caso del PAN encarecerla.
Parece que podrían encontrar soluciones en candidaturas comunes parciales, una figura que les permite competir sin mezclar signos, lo que tanto quiere evitar Jorge Romero. Con voluntad política, el acuerdo sería relativamente simple: ambos postulan a Marco Bonilla de candidato y se respetan los liderazgos en presidencias municipales y diputaciones, federales y locales. Por ejemplo, en el distrito noveno federal y en Balleza podrían ir con candidato del PRI postulados por ambos partidos. Así explorarían la realidad electoral de cada espacio en disputa.
El problema es cuando entran, como decía, los intereses personales y los negociadores jalan para su beneficio. Ahí es donde empiezan las cosas a descomponerse y los acuerdos a complicarse. ¿Recuerdan por que la oposición perdió Campeche? El aferramiento de alito en poner de candidato a su sobrino, cuando el PAN tenía al mejor de los candidatos. Guardando las proporciones, el fenómeno de Campeche no debe suceder en ninguno de los distritos ni municipios de Chihuahua. ¿Mucho pedir?. No, solamente congruencia.
En términos generales es alentador que dos figuras preponderantes de ambos partidos, Maru y alito Moreno, hayan manifestado la intención de competir juntos. Por supuesto que se necesitan, los dos o tres puntos que aporte el PRI irían de perlas a Marco Bonilla y a la composición del Congreso. No están en condiciones de rechazar ningún voto.
Rompeolas
Por cierto, se sabe también que Marco Bonilla ha celebrado platicas con Alfredo Lozoya, franquicitario de MC. Si los tres partidos encuentran la forma de unirse sin despedazarse en el camino, el triunfo de la oposición estaría garantizado. En este caso lo mismo, que Lozoya atempere sus conocidos apetitos de gandallón y el PAN muestre generosidad. Ya veremos, mezquindad y desconfianza son monedas corrientes en política.
………………….
Javier Corral se convirtió en activo operador de La Barredora, en sus últimos intentos por imponer a la senadora Chávez en la candidatura de Morena. En clara desesperación, pretenden vender a la presidenta Sheinbaum que Cruz y Maru son la misma cosa. Traen el estribillo de que, si Cruz es postulado por Morena, Maru tendrá dos candidatos. ¿Pensarán que Sheinbaum se chupa el dedo? Al ver la estupidez de sus argumentos, uno pensaría que si.
…………………..
Un saludo muy afectuoso al ingeniero Saúl García, este día se jubiló como jefe administrativo de Radio Universidad, cargo que desempeñó durante los 30 años al servicio de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Desde ahí su trabajo fue clave para que RU evolucionara de una estación en AM, a cinco en Frecuencia Modulada. Felicidades al buen inge, hizo un gran trabajo.
















