Ciudad de México.- En julio pasado, la deuda bruta del sector público federal se ubicó en 20 billones 603 mil 590.9 millones de pesos, un incremento de 32.6 por ciento en términos reales (descontando la inflación), con respecto a diciembre de 2018, cuando asumió la Presidencia Andrés Manuel López Obrador.
En ese momento, la deuda bruta del sector público fue de 11 billones 19 mil 212.3 millones de pesos, según datos de la SHCP.
Solo en lo que va del año, el nivel de deuda pública creció 4.5 por ciento, pues a diciembre pasado era de 19.7 billones.
La deuda bruta es la suma de todas las obligaciones financieras (internas y externas) del sector público y comprende los pasivos del Gobierno federal, las empresas públicas del Estado y la banca de desarrollo.
«Fox dejó una deuda pública de cerca de 2 billones de pesos, Calderón la aumentó a 5 billones y Peña la dejó en alrededor de 10 billones. El propósito nuestro es que ya no aumente en términos reales esa deuda y esto es parte de ese plan».
AMLO, mayo de 2019
«No tenemos absolutamente ningún problema con el financiamiento ni con las métricas de deuda pública del País. Es una deuda completamente sostenible, y estamos en la trayectoria para que se estabilice e incluso baje en los próximos años».
Sheinbaum, julio de 2026
Gabriela Siller, directora de Análisis de Grupo Base, advirtió que el incremento es preocupante frente al hecho de que la recaudación del Impuesto sobre la Renta sigue cayendo, pues de enero a julio se redujo 6 por ciento real anual y esto refleja una mayor informalidad en México y estancamiento económico.
«Ese incremento en la deuda tiene que ver con que ahora sí ya están ‘soltando la llave’ y están gastando más en inversión física (en julio subió 62.6% real anual), sumado al gasto rígido de las pensiones, que alcanzaron la mayor proporción desde 1995», explicó.
Las pensiones y jubilaciones sumaron 990.6 mil millones de pesos de enero a julio de este año, un aumento de 5.1 por ciento real, equivalentes a 19.8 por ciento de los ingresos presupuestarios y a 17.2 por ciento del gasto neto, la mayor proporción para un periodo similar por lo menos desde 1995, cuando hay registro comparable.
















