Un algoritmo que la NASA aplicó inicialmente a imágenes satelitales se utiliza ahora con bastante frecuencia para examinar vestigios de edificaciones de la antigüedad.
En la parte alta de la torre central del antiguo templo camboyano de Angkor Wat, unas pinturas representan a jinetes y a un conjunto musical tradicional. Sin embargo, miles de visitantes pasan junto a estas imágenes a diario sin percatarse de ellas, ya que con el paso de los siglos se han desvanecido hasta volverse casi invisibles.
Las imágenes fueron descubiertas entre 2010 y 2012, junto con otras 200 pinturas repartidas por todo el complejo, por un arqueólogo que empleó un método ideado en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en el sur de California.
La técnica, conocida como “decorrelation stretch” (estiramiento por decorrelación), realza los contrastes en las imágenes digitales, facilitando la identificación de detalles. Actualmente, se ha popularizado bastante para el estudio de arte rupestre antiguo, gracias en parte a la labor de Jon Harman.
Hacia 2005, Jon Harman, un entusiasta del arte rupestre, vio unas imágenes de la NASA que mostraban la superficie de Marte con y sin la aplicación del estiramiento por decorrelación. Al observar la gran cantidad de detalles que revelaba la técnica, Harman (hoy jubilado y residente en Pacifica, California) comprendió su utilidad para estudiar imágenes antiguas y desgastadas.
Él también había trabajado en el campo de la obtención y procesamiento de imágenes médicas, lo que le daba un bagaje técnico valioso. “Busqué en Google y encontré un artículo de la NASA que explicaba cómo implementar el algoritmo”, recuerda. “Gracias a mi experiencia en imagenología médica, sabía que podía hacerlo, así que lo hice”.
El artículo había sido redactado en 1996 por Ronald Alley, un empleado del JPL que desarrollaba aplicaciones para el ASTER (Advanced Spaceborne Thermal Emission and Reflection Radiometer), un instrumento científico japonés instalado en el satélite Terra de la NASA. Uno de los antiguos supervisores de Alley en el JPL había coinventado el estiramiento por decorrelación, y Alley había reconocido su potencial para extraer información de las imágenes captadas por el ASTER.
Harman creó un complemento informático para utilizarlo con ImageJ, un programa de código abierto desarrollado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos.
Y así nació Dstretch.
Hacia 2010, Harman también creó aplicaciones para teléfonos inteligentes que utilizan un método abreviado para simular el estiramiento por decorrelación. Estas aplicaciones se han descargado miles de veces y se han publicado artículos académicos que describen la utilidad de Dstretch en el ámbito de la arqueología.
Dstretch se ha utilizado para detectar y aclarar imágenes en yacimientos arqueológicos antiguos situados bajo un acantilado en Noruega, en una tumba egipcia, en un parque de Canadá y en muchos otros lugares. También ha ayudado a los arqueólogos a localizar restos enterrados de antiguas construcciones griegas y a examinar tatuajes en restos humanos momificados, entre otras aplicaciones prácticas.
Harman comenta que no le sorprendió que Dstretch se difundiera ampliamente en la comunidad dedicada al arte rupestre. “Pero sí me han sorprendido muchas de las diversas aplicaciones que la gente le ha encontrado. Eso ha sido genial”.














