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jueves, septiembre 10, 2026

Hormigas egoístas y hormigas altruistas

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Un nuevo y llamativo estudio explora en hormigas de un mismo hormiguero la disposición de individuos distintos a prestar ayuda a compañeras en apuros.

 

El estudio es obra de un equipo internacional encabezado por Luisa Maria Jaimes-Nino, de la Universidad Johannes Gutenberg en Maguncia, Alemania.

 

Los investigadores estudiaron hormigas obreras de la especie Cataglyphis niger. Las observaciones indican que algunos individuos de esta especie ayudan a sus compañeras de hormiguero si están en apuros, mientras que otros no lo hacen.

 

Para investigar qué distingue a las hormigas obreras altruistas de las egoístas, los investigadores recrearon una situación de emergencia en el laboratorio. Se inmovilizó a una hormiga obrera en el suelo de una cámara de pruebas cubierta de arena. A continuación, se introdujeron en la cámara hormigas individuales de la misma colonia. Los investigadores registraron el comportamiento de los animales durante un periodo de 15 minutos. Se clasificó a las hormigas como rescatadoras si se acercaban a la compañera inmovilizada y tiraban de ella o cavaban a su alrededor. En su medio natural, se ha visto a hormigas obreras de esta especie mostrando un comportamiento similar cuando intentan liberar a compañeras de hormiguero que han quedado enterradas. El equipo clasificó a las hormigas como no rescatadoras si se acercaban a la compañera inmovilizada pero no intentaban liberarla.

 

En la siguiente fase, los investigadores analizaron en el laboratorio si estas diferencias de comportamiento también se reflejaban a nivel biológico. Para ello, examinaron las antenas y diversas regiones cerebrales de las hormigas observadas previamente, incluidos los lóbulos ópticos y las regiones centrales del cerebro. El equipo se centró especialmente en los llamados cuerpos pedunculados, centros de procesamiento central del cerebro de los insectos que integran información sensorial y participan en el aprendizaje y el control del comportamiento. A partir de estos tejidos, el equipo aisló ARN, que aporta información sobre qué genes están activos en las células correspondientes. Mediante la secuenciación de ARN, los investigadores compararon la actividad genética de las hormigas obreras rescatadoras con la de las no rescatadoras.

 

Las diferencias fueron especialmente evidentes en los cuerpos pedunculados. «En los animales rescatadores, 15 genes presentaban una mayor actividad, incluidos genes asociados a la percepción de olores, la regulación hormonal, los procesos metabólicos y las funciones inmunitarias», explica Luisa Maria Jaimes-Nino. «En el conjunto de los tejidos examinados, encontramos un total de nueve genes que estaban más activos en las hormigas rescatadoras que en las no rescatadoras».

 

Al mismo tiempo, los investigadores no hallaron pruebas de que las hormigas rescatadoras fueran simplemente más fuertes o tuvieran mayores reservas de energía. «Nuestros resultados sugieren más bien que las diferencias en el procesamiento de estímulos sensoriales y en ciertas vías de señalización molecular pueden influir en si una hormiga reacciona ante una compañera en peligro intentando rescatarla», explica Susanne Foitzik, de la Universidad Johannes Gutenberg y coautora del estudio.

 

Un hallazgo sorprendente de este estudio tiene que ver con los genes inmunitarios, que desempeñan funciones que van más allá de proteger a los insectos frente a los patógenos. Estudios previos han demostrado que también pueden influir en la actividad, el sueño y la tendencia a formar grupos. El nuevo estudio sugiere que las funciones inmunitarias también podrían desempeñar un papel en la regulación de las respuestas sociales. Asimismo, es posible que las hormigas que llevan a cabo el rescate corran un mayor riesgo de sufrir lesiones o infecciones debido a su comportamiento y, por tanto, se beneficien de una mayor actividad de los genes del sistema inmunitario en tales situaciones.

 

No obstante, los investigadores subrayan que el estudio no identifica un único desencadenante de la conducta de ayuda. Es probable, por consiguiente, que el comportamiento de rescate surja de la interacción de varios procesos. Entre ellos se incluyen la percepción de señales de alarma, el procesamiento de estos estímulos en el sistema nervioso y las vías de señalización molecular que influyen en la disposición de las hormigas para prestar ayuda a sus compañeras.

 

El estudio se titula “Transcriptional predictors of rescue behaviour in ants”. Y se ha publicado en la revista académica Journal of Experimental Biology.