El ex Embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, advirtió que la designación de Stephen Miller como nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca representa una «mala noticia» para la relación bilateral, al anticipar un recrudecimiento en las políticas de confrontación y presión unilateral dictadas desde Washington.
En una opinión publicada en sus redes sociales tras el nombramiento, el especialista mexicano señaló que el movimiento en el equipo del Presidente Donald Trump confirma que la Administración estadounidense redoblará su apuesta por la polarización y la «línea dura» en el tramo final del periodo presidencial.
«A tres días del tsunami azul, la elevación de Miller al cargo de jefe de gabinete de la Casa Blanca es la señal más clara de que Trump va a redoblar su apuesta en favor de las políticas de línea dura, polarización y ataque que han caracterizado su primera mitad de gestión», expuso.
Anuncia Trump a Stephen Miller como nuevo jefe de Gabinete
«Para México ciertamente es mala noticia: Miller es el arquitecto de los operativos de redadas migratorias al interior del país, cilindrero principal del uso unilateral de la fuerza en suelo mexicano y proponente de condicionar la agenda comercial (en las dos vertientes de negociación en curso, el proceso de revisión T-MEC y las negociaciones arancelarias) a la cooperación antinarco», aseveró el ex representante diplomático de México en Washington.
Sarukhán remarcó que el ascenso del asesor clave de Trump afectará los dos frentes de negociación en curso entre ambos países: el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las conversaciones relativas a las tarifas arancelarias, al quedar supeditadas a los requerimientos de seguridad e inmigración de la Casa Blanca.
El ajuste en la cúpula del gobierno estadounidense ocurrió este viernes, cuando Trump anunció que Miller tomará el relevo de Susie Wiles, primera mujer en desempeñarse como jefa de Gabinete, pocos días después de que el Partido Republicano perdiera el control del Congreso en las elecciones intermedias.
Su llegada a la Jefatura de Gabinete también generó reacciones de rechazo en la Oposición parlamentaria estadounidense; el líder de la bancada demócrata en el Senado, Chuck Schumer, calificó a Miller como el autor de las medidas «más bárbaras e inhumanas» del gobierno federal y anticipó una férrea resistencia legislativa.
















