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Chihuahua
viernes, abril 17, 2026



*Cuando Amín soñó despierto

* El abaratamiento de la política

* PAN, liderazgo sin compromiso

* Alentador aniversario del PRI

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Cuando la política se abarata hasta el punto de la decadencia, de la nada surgen párvulos y bribones asumiéndose capaces de responsabilidades públicas relevantes e, insensatos, se miran al espejo y resuelven que ha llegado su hora de brillar, que el pueblo reclama su presencia y los llama al servicio.

¿Quién es Amín Anchondo? ¿Qué antecedentes políticos tiene? ¿Cuál es su experiencia en el sector público? ¿Qué lucha política ha dado a favor de Chihuahua o el PAN? ¿Quién lo conoce más allá de su pequeño mundillo?. No es más que un junior adinerado con el negocio de la familia, con la suerte de ser síndico municipal y el desparpajo de pensar que tiene cualidades y aptitudes de presidente municipal.

Su autoestima es colosal, sólo comparable con el tamaño de su ambición. De otra manare no deambularía por las calles de la ciudad ajeno al ridículo en que cae, ignorante de los comentarios burlones que genera su activismo: Deja el grupo y surge el cuchicheo desaprobatorio y Amín tan feliz como el cornudo ingenuo.

Con esa creencia, la de ser presidente, amanece todos los días y se la toma tan enserio que tiene la desfachatez de comprar espacios en medios a modo que se avienen al juego y estimulan sus delirios, y organiza reuniones en colonias pensando que así hace precampaña.

Supone que los asuntos públicos son como avanzar en grados escolares: de secundaria voy a prepa; de prepa a universidad. Así Amín: de la sindicatura directo a la Presidencia Municipal; de la Presidencia a la gubernatura y, desde luego, de la gubernatura a la Presidencia de la República.

¡La Sindicatura le llegó de milagro y ahora quiere ser alcalde! Su problema no es querer sino que realmente ya se vio. Haga una encuesta seria y mida su grado de conocimiento, quizás así abra los ojos y se percate del disparate que se ha propuesto. Pasa por la plaza y nadie, fuera del círculo político, se detiene a saludarlo. Podrá tener dinero y un ego sobre excitado, pero en política es un don nadie.

¿A ese grado llegó el PAN? A tener como uno de sus mejores prospectos a un sujeto inexperto y engreído sin antecedentes que lo respalden. Comparémoslo, por ejemplo, con Memo Luján, Enrique Terrazas, César Jáuregui, el bueno, Tito Herrera, Tere Ortuño, por citar sólo cinco nombres de panistas bien formados que no han podido ser presidentes de la capital.

Por favor, el PAN es un partido con historia de lucha muy maciza, hoy representa la única opción creíble frente al autoritarismo de izquierda. No deberían alentar esos desvaríos, muestren un poco de respeto a los ciudadanos.

El atrevimiento en sí mismo, la insolencia de pensar que puede ser edil de la capital un improvisado como el síndico, es una manifestación expresa de que Acción Nacional sufre severos problemas de liderazgo, evidencia de que -al replegarse- los viejos luchadores dejaron un hueco difícil de llenar. Pero no sean así, cuiden al partido.

Rompeolas

Por una tarde el PRI revivió sus viejas glorias de partido gobernante, con auditorio estatal lleno para celebrar su 91 aniversario. Sabrá Dios qué hizo Omar Bazán para superar las expectativas pero el de ayer fue un aniversario alentador para el viejo partido. No está muerto, dijeron muchos, abriendo la pregunta obvia: ¿Sólo andaba de parranda? Nadie podrá saberlo antes de las elecciones, por lo pronto en la jornada festiva tuvieron motivos para sentirse que renacen. Es una hombrada llenar el auditorio en tiempos de la diáspora más severa que haya sufrido ese partido desde su fundación. 


Siempre he reconocido la labor de Omar; tesonero, insistente, no desiste en ninguna circunstancia, ayer su trabajo encontró respuesta favorable. Enhorabuena y que lo disfruten, envíen cuanto antes las fotos al jefe Alito y a la jefa Chela, dejen constancia de que el enfermo sigue vivo y empezó a mover dedo chiquito del pie izquierdo. Noticias alentadoras cuando tantos lo han dado por muerto.