*Un voto por Maru, un voto por Chihuahua

*Unidad ciudadana para frenar al tirano

*Evelyn, además de becerra, juanita

Encuentro chocantes a los gobernadores que asocian su persona con el estado que gobiernan. “No me pegan a mi, le están pegando a Chihuahua”, suelen decir victimizándose. César Duarte recurría con frecuencia a éste sofisma, pero en mayor o menor medida todos caen en la misma tentación, se la creen tanto que terminan confundiendo su nombre con la entidad. Ningún gobernador es más grande que Chihuahua y menos un candidato, son actores pasajeros en una larga historia que nos pertenece a todos.

Teniendo esa convicción ¿Por qué el atrevimiento de postular que un voto por Maru es un voto por Chihuahua? ¿Será que cierro los ojos e, inconsciente, igualo a la candidata del PAN con el estado? ¿Por qué en su caso está permitida la analogía y en la de otros candidatos no? ¿Vendí mi credibilidad como periodista, por una plato de lentejas?.

Para quien quiera entender tengo mil argumentos, para los necios ninguno, decía San Agustín. Así que ésta columna está dirigida a los chihuahuenses sinceramente comprometidos con su tierra, su desarrollo y el bienestar social, con las libertades y la democracia. Pueden despedazarla quienes, sabiendo que México camina hacia una dictadura inspirada en ideologías genocidas, son dóciles colaboracionistas del régimen destructor y, si los ayuda, llamarme vendido, añorante de la corrupción, conservador y cuanta ofensa han aprendido en las mañaneras de Palacio. Están en su derecho.

Pero sostengo que en un clima de polarización alimentada por quien debería ser el gran conciliador de los intereses nacionales, quien ha dividido al país entre buenos y malos, y estando ante el inminente peligro de que México sea sometido a la dictadura de un tirano arrogante disfrazado de mesías, capaz de pisotear la Constitución mientras declara, ufano, que nadie por encima de ella, es nuestra obligación unirnos en torno a los candidatos que puedan detener el avance tiránico.

En el caso de Chihuahua Maru representa esa luz de esperanza, esa opción de freno. Ahora mismo, en la presente elección, es la única en posición de competirles con posibilidades de éxito y detener la ola destructora. Negar esa realidad por pequeñas o grandes mezquindades, por viejas o recientes rencillas personales o por los simples “me cae mal”, es ir contra los intereses generales de las sociedad, es reducirse a pequeños mundillos de rencores y agravios mal saldados que carcomen el alma.

Estoy de acuerdo, ideal sería que tuviésemos dos, tres, diez opciones para elegir. En teoría ahí están, sólo que sus proyectos no son electoralmente competitivos, la elección se decantó en dos, como suelen ser la mayoría de las elección en la recta final. En la circunstancia actual donde la gran disyuntiva es por la libertad o la dictadura, dispersar el voto es contribuir activamente a la instauración de un régimen de tiranía y en consecuencia es ir contra nuestros propios intereses de mexicanos libres.

Por que, reconozcamos, la de hoy no es una normalidad democrática, estamos frente al riesgo de que nuestro país sea secuestrado por esa minoría de oportunistas inescrupulosos que socaban el desarrollo nacional con tal de acomodarse en el poder sin oposición. Odian la democracia y saben que en sociedades libres sus ideas no prosperan, por eso destruyen y someten a los que dicen proteger y en cuyo nombre gobiernan.

Se consolida el régimen de López Obrador y, lo he dicho antes, nuestros derechos como ciudadanos libres se verán cancelados y perdido el futuro de las próximas generaciones. ¿Exagero? ¿Sólo es otra elección más? ¿El dictador se irá en tres años y todo habrá sido una mala pesadilla?.

Quisiera pensar que sí, que sufrimos una especie de pesadilla colectiva en la que de pronto nos vimos amenazados por los viejos dictadores esclavistas que sometieron a millones de personas en el pasado, con la promesa de redimir al pueblo y rescatar de la miseria a los pobres. Nada me gustaría más, pero los hechos nos gritan otra realidad, solo ciegos, necios o perversos podrían negarlos.

Algunas de las mentes más brillantes del país nos han advertido del peligro, quienes conocen al dictador saben y nos han dicho que, de permitírselo, no soltará el poder sino muerto y jamás se detendría en su afán destructor hasta estar seguro de que ha sometido a todos.

¿Tomaremos en cuenta esas advertencias cuando sea demasiado tarde?. Entonces sólo nos lamentaríamos, el freno es en la presente elección o no es, podríamos estar presenciando la última elección libre de una democracia que no ha podido consolidarse. ¿romántico idealista? Aténgase.

Rompeolas

Evelyn Salgado, aparte de becerra es juanita. Y no lo digo peyorativamente, su padre, autodefinido como “toro”, se salió con la suya y consiguió imponerla en la candidatura al gobierno de Guerrero, por Morena. Si su padre es el toro ella sería la becerra ¿Y juanita? Pues adivine quien gobernará en realidad. Exacto, el presunto violador serial, Félix Salgado Macedonio. Esos son algunos de los candidatos en el partido donde nadie miente, nadie roba y nadie traiciona. Ajá ¿Y las asociaciones con grupos de la delincuencia organizada? Eso, ya sabe usted, es guerra sucia. Hay que joderse con éstos bribones.