El Senado de Italia aprobó hoy de forma definitiva una ley que establece el marco legal para el eventual regreso de la energía nuclear, casi cuatro décadas después de que el país abandonara el sector tras el desastre de Chernóbil.
La iniciativa fue aprobada por 81 votos a favor, 51 en contra y siete abstenciones, después de haber recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados.
La legislación no autoriza aún la construcción de reactores, pero permitirá al Gobierno elaborar durante los próximos 12 meses normas sobre licencias, seguridad, gestión de residuos y posibles emplazamientos.
La Primera Ministra Giorgia Meloni impulsa el retorno de la energía nuclear como parte de su estrategia para reforzar la seguridad energética y reducir emisiones, en un contexto de creciente demanda eléctrica y dependencia de combustibles importados.
El Gobierno apuesta principalmente por reactores modulares pequeños (SMR) y otras tecnologías avanzadas. Sin embargo, cualquier proyecto aún requerirá nuevas evaluaciones y aprobaciones, mientras persisten obstáculos como la falta de un depósito nacional permanente para residuos radiactivos y la posible oposición de comunidades locales.
Italia cerró su programa nuclear después de un referendo celebrado en 1987, tras Chernóbil, y volvió a rechazar la energía atómica en una consulta de 2011, después del accidente de Fukushima.
Desde entonces, el país ha dependido en parte de electricidad generada en centrales nucleares de países vecinos.
El Ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, calificó la aprobación como un avance histórico y sostuvo que la energía nuclear, combinada con renovables, puede fortalecer la seguridad energética del país.
La iniciativa también enfrenta críticas de organizaciones ambientalistas, que cuestionan sus costos, la gestión de los residuos y la viabilidad económica de los nuevos reactores.
















