El mapa, que abarca un área del cielo equivalente a 8600 lunas llenas, incluye estrellas recién nacidas, cúmulos globulares y objetos fríos como enanas marrones y planetas sin órbita estelar. Los datos se recopilaron utilizando la cámara infrarroja VIRCAM de VISTA, capaz de penetrar las densas nubes de polvo y gas que ocultan las regiones más profundas de nuestra galaxia. El resultado es una ventana única al corazón de la Vía Láctea, permitiendo a los astrónomos ver con una precisión sin precedentes.
Las observaciones comenzaron en 2010 y se extendieron hasta 2023, acumulando más de 500 terabytes de datos en 420 noches de observación. Durante este tiempo, los astrónomos mapearon no solo las ubicaciones de los objetos, sino también sus movimientos y cambios en brillo, lo que permitió una vista tridimensional precisa de las regiones centrales de la Vía Láctea.
Este mapa también ha revelado información clave sobre estrellas de hipervelocidad, que se mueven rápidamente después de ser catapultadas desde el centro de la galaxia tras un encuentro cercano con el agujero negro supermasivo que se esconde allí.
El proyecto, parte del sondeo VISTA Variables in the Vía Láctea (VVV) y su extensión VVVX, ha generado más de 300 artículos científicos hasta la fecha, y su impacto continuará durante décadas. «Este fue un esfuerzo monumental posible gracias a un gran equipo», comentó Roberto Saito, astrónomo principal de la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil) y autor principal del artículo publicado en *Astronomy & Astrophysics*.
El Observatorio Paranal, donde se encuentra VISTA, está preparando nuevas actualizaciones para seguir profundizando en el estudio de la galaxia. Con instrumentos como el 4MOST y el MOONS del Very Large Telescope (VLT), los científicos obtendrán espectros de millones de objetos descubiertos, abriendo la puerta a nuevos descubrimientos sobre la estructura y evolución de nuestra galaxia.
















