El hallazgo este viernes de una bomba de la Segunda Guerra Mundial sin detonar cerca de las vías cortó los enlaces ferroviarios de alta velocidad de París con Londres y Bruselas, frustrando las escapadas de fin de semana de los viajeros y causando alteraciones en cadena en decenas de trenes que llegan y parten desde la estación más concurrida de Francia, la Gare du Nord en París.
Eurostar, el operador de los elegantes trenes de alta velocidad que facilitan la conexión ferroviaria entre Reino Unido y el continente, anunció la cancelación de todos sus servicios con origen y destino en la capital francesa.
El artefacto «sin explotar» fue encontrado a las 4:00 horas (tiempo local) de este viernes durante unas obras de mantenimiento a 2.5 kilómetros de la estación del Norte «en medio de las vías», dijo la Compañía Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF, por sus siglas en francés).
Se trata de un «obús de la Segunda Guerra Mundial» que, según una fuente próxima al caso, pesaba «500 kilos». El artefacto fue descubierto por operarios que realizaban trabajos de movimiento de tierras cerca de las vías, en la región de Seine-Saint-Denis, que rodea el norte de París. Se enviaron expertos en desactivación de bombas al lugar.
En Francia es habitual el hallazgo de bombas de la Primera o la Segunda Guerra Mundial, pero es muy raro encontrarlas en un lugar tan concurrido. SNCF explicó que el tráfico ferroviario se detuvo a pedido de la Policía.
El tráfico ferroviario quedó totalmente interrumpido en la estación del Norte de París, la más transitada de Francia, tras el hallazgo del artefacto bélico en la periferia de la capital.
Ningún tren de alta velocidad, ni Eurostar ni cualquier otro tipo de convoy circula en esta frecuentada estación del centro de París.
Llamativos carteles rojos que advertían de los cortes en el servicio recibían a los usuarios en la Gare du Nord, normalmente bulliciosa, y frustraban sus planes de viaje durante la hora punta de la mañana.
Las consecuencias se extendieron rápidamente más allá de las fronteras de Francia. En Bruselas, los trenes a París quedaron cancelados hasta al menos hasta el viernes por la tarde.
«No hay solución, vamos a llamar al hotel y quedarnos un día más. Y cambiar nuestro billete de tren», dijo Michel Garrot, un parisino jubilado que visitaba la capital belga con su esposa.
En la estación St. Pancras de Londres, los viajeros que esperaban disfrutar de los encantos de París vieron como se desbarataban sus planes.
«Estamos buscando vuelos, pero nuestras opciones son limitadas», señaló Lauren Romeo-Smith, que formaba parte de un grupo que viajaba para celebrar un cumpleaños.
Eurostar, que opera trenes de pasajeros a través del túnel del canal de la Mancha que une Reino Unido y el continente, señaló que «lamenta sinceramente la interrupción y comprende los inconvenientes que puede causar. Agradecemos la paciencia y cooperación de todos durante este tiempo».
A los pasajeros en St. Pancras se les aconsejó tomar un tren a Lille, en el noroeste de Francia, o volar a París.
El Eurostar, que cubre la conexión con Londres, Bélgica, Alemania y Países Bajos, fue desviado para que partiera de Marne-la-Vallée, al este de París.
Este viernes es uno de los días de más actividad de la semana en el nodo londinense de Eurostar, la estación St. Pancras, ya que miles de personas salen y llegan para escapadas de fin de semana.
Varios trenes con destino a Lille, Dunkerque y Valenciennes, en el norte de Francia, fueron desviados para que partieran desde la estación de Lyon, en el sur de la capital.
El tráfico «sólo se reanudará al final de las operaciones de desminado que se están organizando por parte de los servicios especializados de la prefectura de policía de París», precisó la compañía ferroviaria.
El operador ferroviario nacional francés, SNCF, dice que la Gare du Nord suele recibir unos 700 mil viajeros cada día, lo que la convierten en la estación de tren más concurrida tanto de Francia como de Europa.
Además de a las ciudades y pueblos del norte del país y a los suburbios de la capital, también da servicio al principal aeropuerto de París y a destinos internacionales como Londres, Bruselas y ciudades en Holanda.
El Ministro de Transporte de Francia, Philippe Tabarot, dijo que el tránsito se vería «muy alterado» durante todo el día, tras reanudarse por la tarde con servicios limitados, e instó a los viajeros a posponer sus desplazamientos.
En declaraciones a la emisora Sud Radio, Tabarot indicó que los residentes y quienes estén cerca de las estaciones de tren no deberían tener «ningún miedo» a una posible explosión, subrayando los procedimientos en marcha para desactivar y retirar esas bombas.
El explosivo localizado este día no requirió evacuar a ningún vecino de Saint-Denis, pues el artefacto se encontraba «bastante lejos» de las zonas habitadas, indicó el Ayuntamiento de esa localidad.
En el vestíbulo de la estación del Norte, en el sector de los trenes suburbanos RER, los viajeros parecían un tanto hartos, observó un periodista de AFP.
«Llevo esperando desde las 06:00 un RER para Goussainville, he intentado tomar un autobús de reemplazo pero es imposible, demasiada gente, están abarrotados. Trabajo por cuenta ajena, tengo un cliente que me espera desde las 07:00 y no voy a poder facturar», se quejó Corinne Schiavenato, una administrativa de 55 años.
No es la primera vez que el descubrimiento de una bomba de la Segunda Guerra Mundial paraliza el tráfico ferroviario en París. En 2019, un obús encontrado al noroeste de la capital francesa interrumpió la circulación entre la estación de Saint-Lazare y la periferia oeste de la ciudad.













