Washington y Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un regalo a sus simpatizantes políticos en Miami al formular una acusación criminal federal contra el ex mandatario de Cuba Raúl Castro por el derribo de aviones de la agrupación anticastrista Hermanos al Rescate hace 30 años, con lo cual varios legisladores conservadores de inmediato llamaron a que la Casa Blanca envíe a la isla fuerzas militares para secuestrar al acusado de 94 años de edad.
El anuncio de la acusación fue programado en el “Día de Independencia de Cuba”, que se celebra en Miami, y la coreografía oficial incluyó un mensaje presidencial y un video en español del secretario de Estado cubanoestadunidense, Marco Rubio. Al centro de la jornada estaba la imputación de 20 páginas con siete cargos contra Castro.
“Hoy anunciamos una acusación contra Raúl Castro y varios otros por conspiración para asesinar a nacionales estadunidenses”, declaró el procurador general en funciones, Todd Blanche, en una conferencia de prensa en Miami. “Por primera vez en casi 70 años, altos mandos del régimen cubano han sido imputados en Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadunidenses.
“El presidente Trump y el Departamento de Justicia están comprometidos a restablecer un principio fundamental: si matan estadunidenses, los perseguiremos. Sin importar quiénes sean. Sin importar el cargo que tengan”.
La denuncia es contra Castro y los pilotos de los dos cazas MIG que derribaron las avionetas. Uno de los acusados ya está encarcelado en Estados Unidos al llegar a este país como refugiado en 2025. Los detalles de la acusación son escasos y el caso mismo ha sido minado de manera repetida por declaraciones de los líderes de Hermanos al Rescate y por documentación oficial de Estados Unidos, que detallan los repetidos esfuerzos del gobierno cubano solicitando a sus homólogos estadunidenses frenar los vuelos que estaban violando su espacio aéreo y buscando provocar algún incidente.
El líder y fundador de Hermanos al Rescate es José Basulto, veterano de la intervención de Playa Girón y colaborador de la Agencia Central de Inteligencia, quien orgullosamente declaró al Miami Herald: “fui capacitado como terrorista por Estados Unidos”.
Documentos oficiales estadunidenses divulgados por el National Security Archive detallan múltiples intentos de líderes cubanos, incluyendo el propio Fidel Castro, de instar al gobierno de Bill Clinton frenar los vuelos provocadores a lo largo de un año antes del incidente en que fueron derribados. La Administración de Aviación Federal (FAA) estadunidense había iniciado una investigación y se reunió con Basulto, a quien advirtió varias veces que no continuara con sus acciones de provocación, según documentos revelados por el Archive.
Funcionarios de la Casa Blanca intentaron bloquear justo los vuelos que resultaron derribados, aunque la FAA rehusó actuar en ese momento (para ver los documentos: https://nsarchive.gwu.edu/briefing-bo ok/cuba/2026-05-19/cuba-declassified- records-brothers-rescue-shootdown?).
Pocos fuera de Miami creen que Castro acabará en Estados Unidos. Sobre esa posibilidad, Blanche respondió: “acusamos a hombres fuera de este país todo el tiempo y hay todo tipo de maneras de que logremos que lleguen aquí. Esperamos que él se presente por su propia voluntad o de otra manera”.
Una de esas “otras maneras” fue sugerida por la diputada cubanoestadunidense María Salazar, quien dijo que las fuerzas militares pueden seguir la misma jugada usada contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y secuestrar a Castro.
Por su parte, Trump dejó poca duda sobre su objetivo político con esta acusación. “La gente cubana de Miami, ciertamente más allá de ese estado, aprecian lo que el procurador general hizo hoy. Tenemos a Cuba en nuestra mente, es muy importante. Me apoyaron a niveles que nadie ha visto antes”.
El secretario de Estado difundió un video en español dirigido, según él, al pueblo cubano, intentando culpar al gobierno de la isla y la paraestatal Gaesa por la falta de alimento y otras necesidades básicas.
“Hoy quiero compartirles la verdad sobre el motivo de su sufrimiento. Y quiero contarles lo que nosotros, en Estados Unidos, les ofrecemos para ayudarlos no sólo a aliviar la crisis actual, sino también a construir un futuro mejor”, resaltó.
Pero este argumento ni parece convencer a todos los estadunidenses, incluyendo a Ben Rhodes, un ex asesor del presidente Barack Obama y quien participó en la normalización –interrumpida por Trump– de la relación bilateral con la isla. “Rubio ahora se volvió ple-namente orweliano: el bloqueo total que hemos impuesto sobre su país después de un embargo de décadas no tiene nada que ver con la escasez en las vidas de ustedes o el hecho de que estamos haciendo intencionalmente padecer hambre a sus niños”, escribió en redes sociales.
Mientras, persiste la especulación de que la acusación presentada ayer podría ser empleada como justificación para una acción militar contra Cuba. Sin embargo, el propio comandante en jefe pareció ser el primero en dejar esa opción en duda.
En respuesta a la pregunta de un reportero de si se debe esperar una escalada en contra de Cuba, Trump respondió: “No. No habrá una escalada. No creo que se necesite una. Miren, ese lugar se está deshaciendo, es un desastre y de cierta manera han perdido el control”.

















