Tras la reapertura del recinto el pasado 28 de marzo con el partido entre México y Portugal, el nuevo Estadio Banorte volvió a ser tema de conversación luego de que aficionados reportaran supuestos problemas de visibilidad en algunas zonas de las gradas durante el primer partido como local del Club América.
Las quejas en redes sociales apuntaban a que ciertos asientos, incluidos algunos de alto costo cercanos a la cancha, no contarían con una visión adecuada del terreno de juego, lo que generó controversia entre aficionados.
A la discusión se sumó una publicación de un medio deportivo que afirmó la existencia de zonas en las partes altas del estadio con visibilidad limitada, lo que incrementó la polémica en torno al diseño del inmueble.
Ante ello, Grupo Ollamani, empresa responsable del recinto, emitió una postura oficial en la que desmintió categóricamente dichas afirmaciones y negó que esos espacios estén disponibles para la venta de boletos.
“La información de ESPNmx es incorrecta y se les dijo en su visita. Las ubicaciones a las que hacen referencia NO están consideradas para la venta de boletos”, señaló la empresa a través de sus canales oficiales.
En su posicionamiento, la compañía también aseguró que durante una visita previa a medios se aclaró que las zonas sin visibilidad no forman parte del sistema de comercialización del estadio, e insistió en que el proyecto busca garantizar una experiencia adecuada para todos los asistentes.
















