SpaceX realizó con éxito este viernes el décimo tercer vuelo de prueba de su cohete Starship mejorado, luego de dos intentos fallidos durante la misma semana.
La nave despegó a las 17:51 horas locales (16:51 horas de México) desde Starbase, Texas, bajo un cielo despejado, impulsada por un propulsor Super Heavy equipado con 33 motores Raptor de nueva generación.
«El objetivo principal de la prueba del cohete propulsor será realizar con éxito el lanzamiento, el ascenso, la separación de etapas, la maniobra de recuperación de impulso y la maniobra de aterrizaje en un punto de aterrizaje en alta mar en el Golfo de América», detalló SpaceX.
Indicó que se han realizado varias modificaciones en el hardware y el software para solucionar los problemas detectados en el vuelo anterior.
El Super Heavy de este vuelo cuenta con modificaciones de hardware para mejorar la fiabilidad del reencendido, además de actualizaciones en las alarmas y los sistemas de aborto de motores para adaptarse a las condiciones del entorno de vuelo multimotor.
La nave hizo el despliegue de 20 satélites Starlink V3, con el reencendido de un motor Raptor en el espacio y una entrada, descenso y amerizaje controlados en el Océano Índico.
La prueba estaba prevista para realizarse el jueves de la semana pasada, pero fue cancelada en el último instante, una vez que la cuenta regresiva llegó a cero.
SpaceX informó que una interrupción automática detuvo el despegue después de que algunos motores del propulsor Super Heavy no arrancaran correctamente.
Starship es el megacohete con el que SpaceX busca llevar astronautas a la Luna y, más adelante, a Marte. Además, está diseñado para ser completamente reutilizable, una meta que, de alcanzarse, reduciría de forma considerable el costo de los lanzamientos espaciales.
Este lanzamiento marcará el segundo vuelo de la más reciente actualización del cohete, conocida como Versión 3 (V3).
En mayo, durante la misión anterior, Starship realizó una prueba de despliegue de satélites simulados, sin embargo, el propulsor Super Heavy presentó problemas durante la maniobra de retorno y terminó impactando en el Golfo de México, mientras uno de los motores de la etapa superior se apagó antes de tiempo.
Entre los principales objetivos del vuelo están completar con éxito el despegue, la separación de etapas y el regreso controlado del propulsor Super Heavy, que intentará realizar un amerizaje en el Golfo de México tras ejecutar las maniobras de retorno. También pondrá a prueba mejoras en los motores y en el software para evitar las fallas registradas durante el vuelo anterior.
La etapa superior de Starship intentará desplegar por primera vez 20 satélites Starlink V3, volver a encender uno de sus motores Raptor mientras se encuentra en el espacio y efectuar un reingreso controlado para amerizar en el océano Índico.
Además, SpaceX evaluará nuevas tecnologías para el escudo térmico de la nave mediante cámaras instaladas en algunos satélites y probará diferentes diseños de losetas con el objetivo de avanzar hacia un sistema de lanzamiento completamente reutilizable.
















