20.9 C
Chihuahua
martes, junio 30, 2026

El agujero en la capa de ozono comenzó a gestarse mucho antes de lo creído

0
0

En 1985, se descubrió un agujero en la capa estratosférica de ozono que protege a la Tierra de radiaciones malignas provenientes del espacio. Ese agujero estaba situado encima de la Antártida. El agujero era la manifestación más elocuente de un grave agotamiento de dicha capa de ozono. Los productos químicos industriales conocidos como clorofluorocarbonos (CFCs), entonces ampliamente utilizados como refrigerantes, propelentes, agentes espumantes y disolventes, fueron la causa principal de este agotamiento. Tras un esfuerzo global concertado para eliminar gradualmente el uso de CFCs, el ozono se ha ido recuperando, especialmente encima de la Antártida. Pero un estudio reciente revela que ese agujero comenzó a gestarse muchos años antes de lo creído, y con la participación de otras sustancias químicas.

 

El ozono es una molécula altamente reactiva, compuesta por tres átomos de oxígeno, que existe de forma natural en las capas superiores de la atmósfera. En la estratosfera, el ozono actúa como un escudo, absorbiendo los rayos solares y reduciendo la radiación ultravioleta dañina que llega a la superficie terrestre.

 

El descubrimiento del agujero de ozono fue posible, en parte, gracias a las herramientas de medición disponibles en aquel entonces. Pero, ¿qué habría pasado si la tecnología actual hubiera estado disponible mucho antes? ¿Habrían podido los científicos detectar mucho antes los signos del agotamiento de la capa de ozono causado por el ser humano?

 

La respuesta a esta pregunta la ofrece el nuevo estudio, a cargo de un equipo internacional integrado, entre otros, por Jian Guan y Susan Solomon, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos, y Gabriel Chiodo, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España.

 

Guan, Solomon, Chiodo y sus colegas llevaron a cabo un experimento para determinar si habría sido posible detectar señales de pérdida de ozono muchas décadas antes de 1985 si la comunidad científica de épocas pretéritas hubiera poseído la tecnología detectora actual.

 

Los investigadores simularon la química de la atmósfera a lo largo de décadas de historia y descubrieron no solo cuándo se habría detectado el primer indicio de agotamiento de la capa de ozono, sino también dónde y por qué.

 

Los primeros indicios de agotamiento de la capa de ozono, indetectables con la tecnología de entonces pero que habrían sido detectables con la de ahora, aparecieron ya en 1957, casi 30 años antes de que se descubriera el agujero de la capa de ozono. Y esa primera señal de pérdida de ozono no surgió en la Antártida, sino en la estratosfera superior de los trópicos. Es más, la causa de este agotamiento temprano no se debió a los CFCs, sino a otro producto químico industrial: el tetracloruro de carbono o tetraclorocarbono.

“Los libros de texto enseñan que el agotamiento de la capa de ozono fue provocado por los CFCs. Pero resulta que había otro compuesto mermando la capa de ozono mucho antes que los CFCs”, destaca Guan. “Esto fue una gran sorpresa”.

 

El estudio se titula “The emergence of human influence on the ozone layer by the 1960s”. Y se ha publicado en la revista académica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).