Jennifer Lopez ofreció una fascinante mezcla de un musical de Hollywood de los años 1950 con la crudeza de la tortura y la prisión en la nueva versión de El beso de la mujer araña, de estreno en el Festival de Sundance.
La película, sobre la relación íntima que establecen en prisión un homosexual y un preso político sin aparentemente nada en común durante la dictadura militar argentina en los años 1970, era una de las más esperadas en el encuentro.
Trata sobre cómo el amor puede sanar cualquier división. Estas dos personas no podían ser más diferentes, presos en una celda juntos, sin importar su sexualidad, sus creencias políticas y nada”, dijo JLo en la alfombra roja del festival que se celebra en Utah.
Es exactamente el tipo de historia que necesitamos ver en estos tiempos”, agregó.
El mensaje de la actriz llega en tiempos en los que Donald Trump atentó contra la identidad de género en Estados Unidos.
Bill Condon (Soñadoras y Chicago) dirige esta nueva cinta, basada en la adaptación que Broadway hizo de la novela homónima del argentino Manuel Puig, y que cuenta además con la participación de los mexicanos Diego Luna y Tonatiuh Elizarraraz.
La participación de Lopez, sin duda, ayudó a la recaudación de la película en la búsqueda por financiamiento, dijo el director, aunque piensa que “ella era la única persona que podía interpretar este personaje tan importante, porque ella es una diva y no tenemos muchas divas en nuestros tiempos. No sé si es que pasaron de moda”, dijo.
Diego Luna se mete en la piel de Valentín, un prisionero político, resiliente e idealista, quien es torturado por el régimen, pero se niega a delatar.
Se encuentra encerrado con Molina (Tonatiuh), un convicto homosexual quien secretamente fue enviado para sacarle información.
Molina comienza a conectar con Valentín hablándole de su musical favorito de Hollywood, que es mostrado en extensas viñetas retrospectivas y que es protagonizado por López: la glamorosa diva Ingrid Luna.
Musical y realidad carcelaria empiezan así a mezclarse en la cinta.
Cuando lo leí, pensé ‘Este papel fue hecho para mí y para el que nací’’. Y tuve que esperar, pero valió la pena”, declaró JLo.
Era un reto, como las películas independientes son un reto: poco tiempo y poco dinero”, agregó.
Como la mayoría de las cintas en Sundance, El beso de la mujer araña está a la venta, y sus productores esperan que sea objeto de una guerra de apuestas por los estudios y plataformas de Hollywood.
La historia ya había sido llevada al cine en 1985 por el director argentino-brasileño Héctor Babenco, con las actuaciones de William Hurt, Raúl Juliá y Sonia Braga.
Sundance también estrenó Rebuilding, un drama sobre las víctimas de incendios forestales que llega justamente cuando Los Ángeles finalmente toma un respiro de los devastadores fuegos que devoraron miles de hectáreas, desplazaron a decenas de miles de personas y provocaron más de 25 muertes.
Josh O’Connor, la estrella británica de The Crown y Desafiantes, interpreta a un tranquilo vaquero que pierde su rancho en Colorado y todas sus posesiones en un incendio forestal.
Su personaje vive en un trailer en un refugio del gobierno, donde debe encontrar un nuevo propósito y construir vínculos en esta nada familiar comunidad.
O’Connor comentó que lo ocurrido en Los Ángeles le dio otro significado a la película, pero que hay elementos positivos para resaltar.
Una de las cosas que escucho mucho desde Los Ángeles es este sentimiento de unidad en la ciudad.
Creo que es sobre esto que trata la película, la comunidad uniéndose para apoyarse, que no podemos solos, y que aislarnos no es bueno para nosotros. Creo que es por eso que es relevante”, opinó el actor.
Otra estrella que llegó al reconocido festival en las Montañas Rocosas fue Benedict Cumberbatch, quien trajo The Thing With Feathers, una mirada surrealista al proceso de duelo.
La estrella detrás del poderoso Doctor Strange en el universo Marvel interpreta a un viudo que intenta criar a sus dos hijos solo.














