Al igual que en el cine, el género de horror en la televisión casi nunca destaca en las galas de premios: los votantes lo minimizan o ignoran.
Sin embargo, en 2026, la serie que más conversación ha levantado entre críticos, expertos y audiencia es justo una que equilibra elementos sobrenaturales con una comedia muy oscura: La Maldición de Widow’s Bay.
Esta arriesgada producción de Apple TV debuta en el Emmy 2026 con 19 nominaciones, el tercer show con más menciones de este año después de las veteranas The Pitt (25) y Hacks (24). Hasta ahora, en las galas previas del Emmy, celebradas el fin de semana pasado, la serie ya se alzó con ocho estatuillas. Mientras, en Rotten Tomatoes, tiene un 98 por ciento de «frescura» (reseñas positivas).
Nada mal para una historia enlatada desde hace más de una década y que inició como un guion de la serie de comedia Parks and Recreation, sobre un pueblo ficticio de Nueva Inglaterra azotado por una maldición centenaria que desata varias situaciones sobrenaturales.
«Siempre me preguntaba: ‘¿Algún día se producirá esta serie?’. Cuando la estábamos vendiendo, no sabíamos si alguien la compraría», reconoce Katie Dippold, creadora y showrunner, y autora de comedias como Snatched y el remake femenino de Cazafantasmas.
«Mi tía en Japón, que nunca me había escrito sobre nada de lo que he hecho, me mandó un mensaje diciéndome lo mucho que le había encantado el programa. Ahí fue cuando pensé: ‘Oh, vaya, realmente está pasando algo'», añade Hiro Murai, director y productor ejecutivo.
Entre los Emmy a los que La Maldición de Widow’s Bay aspira destaca el de Mejor Serie de Comedia, así como nominaciones de actuación para gran parte de su reparto, incluyendo Matthew Rhys, Kate O’Flynn, Dale Dickey y Stephen Root.
«Me sorprendieron las nominaciones, pero no me asombró el éxito de la serie, porque desde el primer episodio supimos que estábamos trabajando con grandes actores y con guiones increíbles, y eso es lo más importante para mí cuando hago una serie: ‘¿Es bueno el guion?’. Y sí, en este caso lo son», puntualiza Root, quien da vida a Wyck Crawford, un ferviente creyente en la historia sobrenatural del pueblo.
«Nos encanta todo este éxito, pero nos encantó aún más trabajar juntos. Creo que nos convertimos en una serie coral, y todos nos quedamos asombrados de lo bien elegidos que estaban los actores para cada papel».
Un lugar ¡de pesadilla!
A lo largo de sus 10 episodios, observamos cómo el pintoresco pueblo de Widow’s Bay está plagado de maldiciones, hoteles embrujados, monstruos y apariciones, algo que el alcalde Tom Loftis (Rhys) trata de esconder para poder reactivar el turismo en la comunidad.
Desde una entidad demoniaca que exige sacrificios humanos por la fertilidad de la tierra, pasando por una niebla antinatural que esconde varios peligros, hasta asesinos en serie enmascarados, espíritus vengativos y un payaso criminal. Todo ocurre en este lugar.
«Cada vez que hablábamos de la construcción del mundo de la serie, Katie siempre me decía: ‘Sé que suena descabellado, pero yo sí me alojaría en ese hotel embrujado y me gustaría tomar un café en esa cafetería'», comparte Murai. «El terror está presente, y se supone que debe ser un poco inquietante estar allí, pero también hay una calidez inherente y te enamoras del lugar. Eso hace que la serie sea tan atractiva».
«¡Me gustaría que me mataran en Widow’s Bay!», añade, de manera juguetona, Dippold, también actriz y productora.
La atmósfera lo es todo
Filmada en locaciones de Massachusetts y pueblos reales como Ayer, Worcester, Essex, Gloucester y Rockport, la serie se nutrió de las leyendas locales y la mitología rural de Estados Unidos.
«Filmamos mucho en Boston y mucho en exteriores. Hacíamos rodajes nocturnos y nos quedábamos en las casas de la gente de los pueblos. Los dueños nos contaban historias de terror que realmente habían ocurrido en esos lugares, hacía mucho tiempo. Era como si fuera Widow’s Bay. Eso fue emocionante y, sin duda, ayudó en todo el proceso», recuerda Kingston Rumi Southwick (Evan Loftis).
Otro reto fue hacer que los guiones, además de espeluznantes, fuera genuinos en cuanto a la comedia, hasta llegar a ese tono que han alabado quienes han visto el show.
«Una de las primeras conversaciones que tuve con Katie y Hiro fue sobre cómo definir el tono de este proyecto. Mientras avanzábamos, me di cuenta de que todas las respuestas estaban en la conexión con el elenco», rescata Kevin Carroll, quien da vida al sheriff Bechir.
«Todos nos basamos en la realidad de las palabras del guion, y cuando haces eso, toda la comedia surge de los personajes, no de chistes previamente escritos. El terror, por otro lado, surge con tu entorno. Todo se basa en interpretar la verdad», añade Root.














