La congestión en las grandes arterias urbanas podría tener los días contados. El Velocitor X-1, el último prototipo de Velo X Aerospace, se prepara para entrar en fase de producción durante el primer trimestre de 2027. Este innovador aeronave utiliza un sistema de ocho módulos de motor y hélice eléctricos montados en cuatro brazos coaxiales, lo que le permite despegar de forma vertical y mantenerse en vuelo estático mediante GPS, de forma similar a un helicóptero convencional.
En cuanto a sus prestaciones, el X-1 es capaz de alcanzar una velocidad de crucero de 112 km/h (70 mph). Su autonomía, uno de los puntos críticos de esta tecnología, ofrece una hora de vuelo tras una carga de seis horas, incluyendo una reserva de seguridad de 15 minutos.
Un cambio interesante
Según la compañía con sede en Michigan, el manejo del aparato se ha simplificado hasta tal punto que «cualquiera que sepa conducir una moto de nieve o una motocicleta podrá pilotarlo», gracias a un sistema que fusiona las órdenes del piloto con una automatización avanzada. Para superar estas limitaciones en el futuro, la industria sigue muy de cerca desarrollos como un revolucionario invento que promete acabar con la degradación de las baterías y transformar la movilidad eléctrica.
La seguridad es otro de los pilares del proyecto. El vehículo incorpora el sistema LOWAS (LiDAR obstacle warning and avoidance system), capaz de detectar y esquivar obstáculos como tendidos eléctricos o árboles de forma autónoma.
Además, cuenta con un sistema de propulsión eléctrica distribuida que evita fallos críticos en caso de avería de un motor. En situaciones extremas, el X-1 dispone de un paracaídas balístico que se activa incluso a alturas tan bajas como 15 metros, complementado con un asiento de composite de alta resistencia y arnés de cuatro puntos.
El coste de esta libertad aérea se ha fijado en 156.000 dólares. La empresa ya acepta depósitos de 5.000 dólares para la primera serie de 100 unidades, de las cuales 56 ya han sido reservadas.
No obstante, el despegue masivo sobre el tráfico urbano real todavía se enfrenta al muro regulatorio. Aunque Velo X trabaja bajo el marco MOSAIC de la FAA, es probable que estas primeras unidades operen bajo licencias de aeronaves experimentales, lo que limitaría su uso a áreas restringidas y vuelos no comerciales de carácter privado.

















