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jueves, junio 11, 2026

«Es el tiro más icónico de la historia de Nueva York»

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Jun 10, 2026; New York, New York, USA; New York Knicks forward Og Anunoby (8) and center Karl-Anthony Towns (32) react in the fourth quarter against the San Antonio Spurs during game four of the 2026 NBA Finals at Madison Square Garden. Mandatory Credit: Brad

Buscar una explicación a lo ocurrido esta pasada madrugada en el Madison Square Garden es de ser muy osados. Lejos de términos técnicos o tácticos, los New York Knicks ha llevado a la máxima expresión como a base de corazón se puede llega a donde la lógica no alcanza. Sí, ha sido una noche ‘made in Nueva York’ en la que ni el propio Mike Brown, entrenador del equipo, sale de su propio asombro.

El head coach, uno de los artífices de la mayor remontada de la historia en unas Finales de la NBA –29 puntos de diferencia–, culminada además de un modo legendario con el palmeo de OG Anunoby, habla así de lo vivido.

«No sé si ha habido una jugada más grande en la historia del baloncesto de los Knicks. Ese rebote ofensivo fue enorme. Enorme. Él aceptó el reto y nos ganó el partido. Es increíble. Ese palmeo, cómo controló el balón y lo convirtió, y como dije, probablemente sea el tiro más icónico en la historia del baloncesto de Nueva York», comenta el técnico en rueda de prensa sobre esta histórica acción.

El final ha sido apoteósico, pero antes solo había sufrimiento. Por ello, Mike Brown hizo uso del descanso -caían por 27 en ese momento– para mandar un rotundo mensaje a sus jugadores y hacerles entender que eran dueños de su propio destino

«La realidad es que, no solo en el baloncesto, no solo en el deporte, sino también en la vida –y creo que todos pueden dar fe de ello–, necesitas un poco de suerte. Hay que tener un poco de suerte en la vida y en el deporte. Pero también puedes crear tu propia suerte. Necesitas algo de suerte natural y también la capacidad de generarla tú mismo, y ese fue probablemente el mensaje más importante. Quedaba mucho partido por jugar todavía. Necesitábamos un poco de suerte, pero debíamos hacer lo que sabemos hacer para poder provocarla», sentencia.