Para María Antonieta de las Nieves, de 79 años, no importa cuántos años más de vida le dé Dios, pero espera que el tiempo que le quede pueda seguir haciendo lo que más ama.
«Lo que él quiera, pero que me dejé como estoy ahorita, porque me siento tan bien, con tantas ganas de seguir trabajando, con tanta ilusión por lo que estoy haciendo, lo que Dios quiera dejarme es bienvenido», compartió la intérprete de La Chilindrina durante la inauguración de la exposición «Los Maestros del Doblaje», en las instalaciones de la Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI), de la que fue madrina.
Para su funeral le hubiera gustado que la enterraran caracterizada como el personaje de El Chavo del 8 que le dio fama en Latinoamérica, aunque sus hijos se opusieron.
«Ya tengo la foto que van a poner, que va a estar en la iglesia, ahí estamos la Chilindrina y yo, porque el día que me vaya, ya se murió la Chilindrina», agregó.
En agosto del año pasado, la actriz vivió un momento complejo en su salud mientras ofrecía shows en un circo en Perú.
«Estuve muy grave hace poco tiempo. Me fui a Perú con una baja de potasio terrible, no podía hablar bien. No me explico cómo di tantas funciones (sus fechas eran del 25 de julio al 10 de agosto)».
«Fue una baja de sodio y de potasio por no tomar agua, y además me estaban dando muchas vitaminas, muchas medicinas, y tranquilamente me tomaba 19 pastillas diarias. Nunca he fumado, nunca he tomado, no conozco las drogas… Pero me drogué con tanta medicina», contó.
Fue su hijo, Gabriel Fernández Jr. quien se opuso a que siguiera con las presentaciones dada su condición.
«Yo no me acuerdo, bendito sea Dios. Yo veo esos videos y digo ‘ese cadáver que está ahí…’ y ahora me están viendo y se dan cuenta de que estoy viejita, pero no tanto».
Entre sus proyectos prepara un documental sobre su vida en el que abordará «puras cosas bonitas» y contará con material inédito.
«Mi marido (Gabriel Fernández, quien falleció en 2019) se la pasaba con cámara en mano.
«Tenemos un material impresionante que no lo tenía ni Chespirito ni los hijos», adelantó sobre el proyecto, del que están en pláticas.
María Antonieta, Romina Marroquín y Luis Bayardo (der.) acudieron a la inauguración de la exposición «Los Maestros del Doblaje», en la ANDI. Crédito: Josué Canela
También se espera que haya testimonios de allegados, como el hijo de Roberto Gómez Bolaños, Roberto Gómez Fernández.
«Tendrá testimonios. Tanto él como su papá son mi familia y su esposa (Gabriela Fernández)… Era una extraordinaria mujer, única».
Entre sus sueños también está hacer una gira del adiós con sus compañeros Édgar Vivar (Señor Barriga, Ñoño) y Carlos Villagrán (Kiko); de Florinda Meza (Doña Florinda), la última esposa de Chespirito, prefirió no comentar nada.
«Sí me gustaría juntarme con todos ellos y hacer una gira del adiós, sería maravilloso», finalizó.
Aunque es más conocida por su papel como la Chilindrina, María Antonieta hizo doblaje y prestó su voz a personajes como Merlina Addams (Los Locos Addams), Dorothy (El Mago de Oz), Pebbles y Bam-Bam (Los Picapiedra) y Vanellope von Schweetz (Ralph el Demoledor), por eso fue incluida en la exposición «Los Maestros del Doblaje», que honra también a Evangelina Elizondo, Alberto Gavira, Azucena Rodríguez, Beatriz Aguirre, German Robles, Jorge Arvizu, Luis Bayardo, entre otros.

















