Austin. Fiscales federales en Texas anunciaron este martes un cargo por agresión contra un repartidor venezolano que recibió un disparo en su automóvil por parte de un agente de migración, y acusaron al hombre de golpear a un oficial con el espejo lateral mientras intentaba alejarse conduciendo.
Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, fue imputado de un cargo de agredir, resistirse y obstaculizar a un agente federal, según una denuncia penal. Garcés Pérez, cuya abogada dijo que todavía tiene una bala alojada en la espalda desde que fue baleado el 20 de septiembre, compareció inicialmente ante un tribunal federal en Austin, según la Fiscalía Federal para el Distrito Oeste de Texas.
Una declaración jurada de nueve páginas de un agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) constituye el relato público más completo hasta la fecha por parte del gobierno sobre el tiroteo en la capital de Texas, el cual desató protestas e indignación de los demócratas por la ofensiva migratoria del gobierno del presidente Donald Trump.
El documento incluye fotos tomadas de cámaras corporales, y no se difundió ningún video. Además, la denuncia no indicó si el agente presuntamente golpeado por el espejo lateral sufrió alguna lesión.
Las acusaciones contra Garcés Pérez recuerdan afirmaciones previas hechas por agentes de migración tras tiroteos de alto perfil, en las que los agentes imputaron de manera similar a conductores de usar sus vehículos como armas.
En un puñado de casos, esas incriminaciones se vieron socavadas o se matizaron o tras la difusión de imágenes de cámaras corporales, y han renovado el escrutinio sobre la dependencia del DHS de las detenciones vehiculares para ejecutar arrestos.
Garcés Pérez estaba bajo custodia del Servicio de Alguaciles Federales de Estados Unidos después de ser trasladado desde un centro de detención federal en el sur de Texas, según documentos judiciales presentados por fiscales federales. Por separado, los abogados del venezonalo presentaron una demanda para impedir su expulsión de Estados Unidos.
Si es declarado culpable, Garcés Pérez podría ser sentenciado hasta a 20 años de prisión.
Un abogado de Garcés Pérez declinó hacer comentarios a la par de que un portavoz del DHS remitió las preguntas al Departamento de Justicia.
Garcés Pérez, que estaba haciendo una entrega de DoorDash, presuntamente proporcionó su licencia de conducir a través de una rendija en la ventanilla, aunque ignoró las solicitudes de los agentes para que saliera del automóvil, de acuerdo con la denuncia.
Garcés Pérez dijo a los investigadores que se negó a salir porque había pedido a los agentes que esperaran para detenerlo hasta que su esposa pudiera venir a recoger su automóvil. En los documentos judiciales se describe la interacción como en un inicio conversacional, con un tono que era “agradable y no agresivo”.
En los documentos judiciales también se alega que, aproximadamente un minuto después, Garcés Pérez cerró “abruptamente” la ventanilla y se marchó. Uno de los agentes, a quien se hace referencia sólo por sus iniciales, recibió un golpe en el torso con el espejo del lado del conductor cuando Garcés Pérez intentó alejarse conduciendo, según indican los documentos.
El agente no identificado que le disparó a Garcés Pérez no llevaba una cámara corporal. El otro agente involucrado en la persecución sí llevaba una cámara pero se incorporó a la persecución después de que Garcés Pérez ya había recibido el disparo, según la declaración jurada. A pesar de que la agencia de migración informó previamente que sus oficiales de campo en todo el país tendrán cámaras corporales para finales de septiembre.
La declaración jurada incluyó capturas de pantalla de imágenes de cámaras corporales antes no difundidas de las interacciones iniciales del agente de migración. La primera de tres fotos parece mostrar al agente de pie frente al espejo de la puerta del conductor de Garcés Pérez; la segunda muestra al agente apoyando las manos sobre el cofre y el costado del automóvil de Garcés Pérez, con el espejo cerca de o tocando el abdomen del agente; y la tercera muestra el automóvil alejándose.
Garcés Pérez ingresó a Estados Unidos en 2024 mediante CBP One, un programa iniciado durante el gobierno del presidente Joe Biden que permitía que los migrantes solicitaran citas con autoridades de Estados Unidos para que se considerara su petición de asilo. El presidente Donald Trump puso fin al programa en su primer día en el cargo.















