Israel ha aprobado la mayor apropiación de tierras en Cisjordania ocupada en más de 30 años, una acción que podría intensificar las ya elevadas tensiones relacionadas con la guerra en Gaza. Según el grupo de monitoreo Peace Now, esta medida implica la confiscación de 12.7 kilómetros cuadrados en el Valle del Jordán, lo cual representa la mayor asignación de tierras desde los acuerdos de Oslo de 1993.
La orden, obtenida por diversas agencias informativas, señala que las tierras confiscadas se encuentran al noreste de Ramala, sede de la Autoridad Palestina. Al declararlas como tierras estatales, el gobierno israelí las ha puesto a disposición para ser arrendadas a ciudadanos israelíes, eliminando la posibilidad de propiedad privada palestina en esas áreas.
Desde el ataque de Hamás el 7 de octubre que desencadenó la guerra en Gaza, la violencia ha escalado en Cisjordania, con incursiones militares israelíes diarias que frecuentemente resultan en enfrentamientos mortales con militantes palestinos. Este año se ha convertido en el de mayor confiscación de tierras en Cisjordania por parte de Israel, según Peace Now.
La expansión de asentamientos en Cisjordania es vista por los palestinos como el principal obstáculo para la paz, y la mayoría de la comunidad internacional considera estos asentamientos como ilegales o ilegítimos. Israel, por su parte, ve Cisjordania como el corazón histórico y religioso del pueblo judío y se opone a la creación de un Estado palestino.
Israel ha establecido más de 100 asentamientos en Cisjordania, que albergan a más de 500 mil colonos judíos con ciudadanía israelí. En contraste, los 3 millones de palestinos en la región viven bajo un régimen militar israelí.
La Autoridad Palestina administra ciertas partes de Cisjordania, pero está prohibida de operar en el 60% del territorio, donde se encuentran los asentamientos. Organizaciones de derechos humanos han acusado a Israel de prácticas de apartheid en Cisjordania, acusaciones que Israel rechaza.
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, ha sido un ferviente impulsor de la confiscación de tierras y la expansión de asentamientos. Smotrich, quien tiene poderes ampliados sobre la administración israelí de Cisjordania bajo la actual coalición gobernante, planea apropiarse de al menos 15 kilómetros cuadrados de tierra este año.
Smotrich también ha prometido aumentar el establecimiento de puestos agrícolas avanzados y tomar medidas drásticas contra la construcción palestina. La reciente declaración de confiscación de tierras fue firmada por Hillel Roth, un diputado de Smotrich, y se produjo un día después de que Peace Now revelara que Israel planea aprobar la construcción de más de 6 mil nuevas viviendas en asentamientos en los próximos días.
Hamás ha citado la expansión de los asentamientos en Cisjordania como una de las razones para su ataque del 7 de octubre, que mató a aproximadamente mil 200 personas en el sur de Israel y llevó a la captura de alrededor de 250 rehenes. En respuesta, Israel ha lanzado una ofensiva en Gaza que, según funcionarios de salud locales, ha matado a más de 37 mil 900 palestinos.
La guerra ha causado una devastación masiva en Gaza, desplazando a la mayoría de sus 2.3 millones de habitantes. Las restricciones israelíes y los combates en curso han dificultado los esfuerzos humanitarios, provocando hambre generalizada y temores de una hambruna inminente.
















