Las ráfagas rápidas de ondas de radio (FRBs, por sus siglas en inglés) vienen intrigando a la comunidad científica desde su descubrimiento en 2007. Se trata de enigmáticos «fogonazos» de ondas de radio ultrabreves, de apenas unas milésimas de segundo, que llegan de todas direcciones del cielo. No está claro qué las genera, aunque hay diversas hipótesis. Ahora, unos astrónomos han localizado en una galaxia el punto de origen del FRB llegado de más lejos de entre todos los detectados hasta ahora. Este hallazgo aporta algunas pistas que podrían ayudar a desentrañar qué tipo de fenómeno de muy alta energía produce estas ráfagas.
La investigación en la que se ha hecho el descubrimiento la ha realizado un equipo encabezado por Manisha Caleb y Themiya Nanayakkara, de la Universidad de Sídney en Australia.
La ráfaga, catalogada con el nombre “FRB 20240304B”, fue detectada el 4 de marzo de 2024, mediante el conjunto de radiotelescopios MeerKAT, del Observatorio de Radioastronomía de Sudáfrica.
Los datos de radio de esta ráfaga sugerían que se encontraba a una distancia enorme, posiblemente la mayor registrada hasta la fecha. Sin embargo, para confirmar dicha distancia, los astrónomos necesitaban estudiar su galaxia anfitriona. Aunque conocían con gran precisión la ubicación del FRB, los telescopios terrestres más grandes del mundo no lograban detectar ninguna galaxia en ese punto del cielo. Entonces, el equipo recurrió al potentísimo telescopio espacial James Webb, de la NASA, la ESA y la CSA, respectivamente las agencias espaciales estadounidense, europea y canadiense.
La cámara infrarroja NIRCam (Near-Infrared Camera) del telescopio Webb detectó una galaxia en la dirección exacta. Y su espectrógrafo NIRSpec (Near-Infrared Spectrograph) hizo una medición precisa del desplazamiento al rojo de la galaxia. Dicha medición reveló que el FRB fue emitido cuando la edad del universo era de tan solo tres mil millones de años. La gran mayoría de los FRBs detectados hasta ahora se emitieron miles de millones de años después.
El equipo ha descubierto que la galaxia anfitriona del FRB 20240304B no es típica en comparación con otras galaxias asociadas a FRBs. La mayoría de las galaxias que albergan FRBs son galaxias masivas con una gran actividad de formación de estrellas; sin embargo, la galaxia desde la que se emitió el FRB 20240304B ha resultado ser unas mil veces menos masiva de lo que esperaba el equipo de investigación. Esto resta mucha credibilidad a varias hipótesis sobre los mecanismos por los que se generan los FRBs, y puede ayudar a encontrar otras que sí encajen con todo lo observado.
El estudio se titula “A fast radio burst at redshift 2, three billion years after the Big Bang”. Y se ha publicado en la revista académica Science.
















