Cuando a Yalitza Aparicio le presentaron la idea de narrar el documental Las amazonas de Yaxunah, que versa sobre un grupo de mujeres mayas que fue contra las reglas del machismo para formar un equipo de softbol que hoy es ampliamente reconocido, la actriz aceptó inmediatamente al sentirse completamente identificada, pues como ellas, tuvo que vencer barreras para ser quien es hoy.
La historia de Las Amazonas de Yaxunah y de cómo Enedina Canul funda este gran equipo es algo que a la mayoría de las mujeres nos toca el corazón porque es darte cuenta de cómo este equipo, dejando de lado varias ideas sobre su condición, género o edad, llegó a cambiar toda esa perspectiva que podríamos formarnos en la cabeza por los prejuicios. Ellas llegaron a decir: ‘sí, sí se puede’, hay una unión entre ellas que es evidente y se ve increíble cómo va evolucionando no sólo el equipo, sino también todo el pueblo, que se une para ver el progreso que ellas han ido teniendo. Creo que es una buena fórmula que podríamos copiar el resto de la sociedad para poder seguir creciendo”, contó Aparicio en entrevista con Excélsior.
Las amazonas de Yaxunah cuenta la historia de mujeres mayas de los 13 a los 62 años y que para sumarse a una iniciativa de hacer deporte en la comunidad, optaron por jugar softbol, lo que causó revuelo, ya que los hombres no lo aprobaban. Incluso muchos de los esposos de ellas, en su momento se enojaron y una de ellas mejor se divorció para poder jugar.
A pesar de las trabas que tuvieron, de las ideas machistas y de las negativas que recibieron, esas mujeres, originarias de Yaxcabá, Yucatán y lideradas por Canul, se aferraron a jugar softbol y hoy son respetadas, reconocidas e invitadas a juegos profesionales, destacando por jugar descalzas y con huipiles, en vez de trajes deportivos.
Sí, nos estamos dando cuenta como equipo de que la lucha que ya hicimos al romper todas esas ideas del machismo alegra a muchas otras mujeres que celebran que avanzamos. No sólo en Yucatán, en Tabasco, en Veracruz; muchas se acercan y nos dicen: ‘Gracias a ustedes ya tenemos un equipo. Así como ustedes pudieron, nosotras también vamos a poder seguir con esa lucha contra el machismo’. Eso es lo que nos comentan”, expresó Enedina Canul, fundadora de Las Amazonas de Yaxunah, a
Excélsior, quien se mostró orgullosa respecto al huipil que usan.
El huipil no lo vamos a cambiar. Siempre va a ser nuestro uniforme, con eso empezamos y es con el único traje que nos sentimos bien, con libertad de correr. No lo vamos a cambiar, aunque nos quieran regalar uniformes deportivos, no lo vamos a dejar”, relató.
Ante la pregunta de cómo fue que ella llegó al proyecto, Aparicio, originaria de Tlaxiaco, Oaxaca, contó que fue el equipo de producción quien se acercó a ella y que aunque ya conocía de ellas, quedó fascinada por las historias de vida de las jugadoras.
Tuve la oportunidad de conocerlas y algo que siempre me ha gustado aprovechar de este nuevo espacio es seguirle dando voz y visibilidad a mujeres como ellas que en muchas comunidades indígenas han sobresalido a pesar de tantos obstáculos, para mí es darle voz a estas grandes historias que nos inspiran. Siento que es una historia tan maravillosa que tiene que ser contada y tiene que ser escuchada. Yo creo que las mujeres, por el simple hecho de serlo, ya nos enfrentamos a muchas barreras, pero cuando somos indígenas tenemos que hacer doblemente el esfuerzo para derribar más barreras”, relató Aparicio, de 31 años.
Fue en 2018 cuando Las Amazonas de Yaxunah comenzaron a jugar de manera informal y ellas mismas manufacturaban sus bates con madera de los árboles. Poco a poco se fueron perfeccionando y algunos hombres cambiaron su manera de ser, las empezaron a apoyar y les explicaron las reglas del juego.














