Donald Trump, presidente de Estados Unidos, pronunció mal el nombre de México como “Méjijo” en forma de broma, a la vez que volvió a presumir que se llevó la planta de Toyota de Baja California a Texas.
Participó Trump en un mitin en Milford, en Michigan, el principal estado productor de automóviles con casi una quinta parte de toda la producción en EE.UU.
A los presentes les presumió que ha estado evitando que las productoras automotrices se lleven sus plantas y empleos a México.
Luego hizo una pausa para recordar una anécdota de una conversación con la presidenta Claudia Sheinbaum, donde Trump aprendió a pronunciar “México” como se dice en español: “mé-ji-co”.
En una reunión con otras personas, Trump intentó decirlo en español, pero se equivocó y dijo algo como: “mé-ji-jo” o “me-hee-hoo”. *En el inglés no hay un sonido de “j” fuerte, sino que su letra “h” es como una “j” suave y aspirada.
“Entonces le dije a un grupo de personas el otro día: ‘vamos a detener todos los negocios que se están yendo a Méjijo’, no sabían de qué rayos estaba hablando”.
Estuvo en la planta de General Motors (GM) en Michigan donde prometió seguir atrayendo de regreso a EE.UU. los empleos del sector automotriz que han ido a México y Canadá. Recordó los aranceles y la no firma a la extensión del T-MEC.
“Toyota, Hyundai y otras están reubicando la producción de nuevo en EE.UU.”, presumió Trump.
Toyota decidió llevarse su inversión de 3 mil 600 millones de dólares a San Antonio, Texas, lo que implicará que salga su producción de la pick up Tacoma que tiene en Baja California.
La compañía japonesa dio a conocer la decisión pocos días después de que EE.UU. notificó que no firmaría la prolongación del T-MEC, abriendo un episodio de renegociaciones cada año al tratado de libre comercio con sus vecinos norteamericanos.














