Buenos Aires. El mandatario argentino, Javier Milei, ordenó que las funciones de seguridad de la residencia presidencial queden a cargo de la Casa Militar, bajo la órbita de la secretaria general de la Presidencia y hermana del jefe de Estado, Karina Milei.
Desde Presidencia informaron que Casa Militar centralizará todas las tareas de la Residencia, incluido cocinar o cortar el pasto. Aseguraron que la decisión se deben a “la escalada de inseguridad a nivel global” y a la visita del papa León XIV.
«Casa Militar centralizará la seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos», anunció presidencia este jueves en un comunicado.
La actual gestión concedió al organismo militar la custodia presidencial y la seguridad de las residencias transitorias del mandatario y su familia en detrimento de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, un organismo que ahora será disuelto.
El traspaso obedece a la decisión de «fortalecer la seguridad y al mismo tiempo facilitar los procesos administrativos internos», alegó el gobierno.
En un máximo de dos meses, serán transferidos a la Casa Militar los bienes y responsabilidades de la residencia presidencial de Olivos, municipio ubicado al norte de la provincia de Buenos Aires.
La decisión «responde a la necesidad de elevar los estándares de eficiencia y seguridad del presidente y de su entorno en el marco de la escalada de la inseguridad a nivel global y de la visita del Papa León XIV a Argentina», arguyó la actual administración.
La llegada en noviembre del pontífice católico «demandará un gran movimiento de personal ajeno para la ejecución de obras y la prestación de servicios necesarios para el acondicionamiento de la visita oficial», añadió presidencia.
Página/12 reportó que al mismo tiempo, hay en curso investigaciones judiciales por licitaciones por cifras exorbitantes que se hicieron para áreas dentro de Olivos, como jardinería, y que llevan la firma de Karina Milei.
Luego de las modificaciones ordenadas por Milei, la Casa Militar no solo estará a cargo de la seguridad presidencial –como siempre lo estuvo–, sino que también deberá realizar las tareas que históricamente realizó el personal civil como, por ejemplo, cocinar u ocuparse de la jardinería de la Quinta, entre otras, añadió Página/12.
La medida, que centraliza en la hermana del presidente un mayor control de las áreas donde se mueve Milei, abarcará también la provisión de seguridad en la Casa Rosada, sede del gobierno, y de todos los sitios en los que se encuentre el mandatario, sea dentro o fuera del país.
Con la desaparición de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, se separarán las funciones de seguridad, administración y control, «lo que posibilitará reducir la estructura formal y la cantidad de personal que allí permanece», se señala en el comunicado.
La Casa Militar es el organismo encargado de la protección del presidente, y supervisa también los actos de Gobierno y los movimientos de la prensa acreditada en la Casa Rosada.
Sin embargo, resaltó Página/12, en paralelo al comunicado oficial que lanzaron desde Casa Rosada para intentar justificar la medida que no tiene antecedentes en la historia reciente, comenzaron a circular distintas versiones sobre el posible motivo del despido del personal.
Algunos de los rumores indican que Milei se habría enojado por la descompensación de uno de sus perros, y habría culpado por ello a uno de los empleados de la Residencia. La sospecha del mandatario habría sido que quisieron envenenar a sus mascotas. Desde su círculo íntimo, sin embargo, dicen que esa versión “es cualquiera”, y que ese no fue el motivo. Sin embargo, sí aseguran que “hubo filtraciones de información”.
Por otro lado, también hay sospechas de contrataciones y compras exorbitantes no solo en el área de jardinería de la Quinta, sino también en la compra de alimentos, como, por ejemplo, de carne, refirió Página/12.
















