Montevideo.— José Mujica, expresidente de Uruguay y figura emblemática de la izquierda en América Latina, falleció este martes a los 89 años, según confirmó el actual mandatario uruguayo Yamandú Orsi a través de redes sociales.
Mujica enfrentaba desde mayo de 2024 un cáncer de esófago que, con el paso de los meses, se expandió por su cuerpo. En enero de este año, anunció públicamente que no continuaría con tratamientos debido a su estado de salud y edad avanzada. Desde entonces, se mantenía bajo cuidados paliativos en su residencia rural, acompañado por su esposa, Lucía Topolansky.
Exguerrillero del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, Mujica pasó más de una década en prisión durante la dictadura militar. Tras recuperar la libertad, se integró a la vida política y alcanzó la presidencia en 2010. Fue durante su mandato que consolidó una imagen de líder honesto y sencillo, ganándose el apodo de “el presidente más pobre del mundo” por vivir en su chacra, conducir un viejo Volkswagen y donar gran parte de su salario.
Entre sus decisiones más destacadas como presidente están la legalización de la marihuana, el matrimonio igualitario y la despenalización del aborto, que marcaron a Uruguay como un país pionero en reformas sociales.
Con su partida, Uruguay pierde a una de sus figuras políticas más queridas, admirada incluso por quienes no compartían sus ideas. Su vida estuvo marcada por la congruencia, la defensa del diálogo y el compromiso con las causas sociales.













