París.– El papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, dejó una profunda huella no solo en la Iglesia Católica, sino también en el ámbito deportivo. Thomas Bach, presidente saliente del Comité Olímpico Internacional (COI), reveló que el pontífice fue la inspiración detrás de la creación del Equipo Olímpico de Refugiados en los Juegos de Río 2016.
“Su poderosa voz en apoyo de los refugiados es un ejemplo brillante de su compromiso, y me inspiró para crear el primer equipo Olímpico de Refugiados en Río-2016”, expresó Bach en un comunicado.
El dirigente alemán destacó que el papa Francisco no solo respaldó la iniciativa en su origen, sino que la siguió apoyando con generosidad durante tres ediciones de los Juegos Olímpicos, alentando su crecimiento e impacto.
«Con el fallecimiento de su Santidad el papa Francisco perdemos a un gran amigo y a un defensor del Movimiento Olímpico. Su apoyo para la misión de paz y solidaridad de los Juegos Olímpicos y a las muchas iniciativas del COI en favor de los refugiados fue inquebrantable», agregó Bach.
Un Papa cercano al deporte
Apasionado del deporte y comprometido con los valores olímpicos, Francisco recibió en 2013 la Orden Olímpica en oro, en reconocimiento a su visión sobre el deporte como herramienta para promover la paz y el entendimiento entre los jóvenes.
Thomas Bach, quien dejará la presidencia del COI en junio para dar paso a la zimbabuense Kirsty Coventry, recordó también las múltiples ocasiones en las que fue recibido por el sumo pontífice en el Vaticano.
«Le estaré eternamente agradecido por la inspiración, el aliento y el apoyo que dio al Movimiento Olímpico durante nuestras conversaciones», concluyó.













