Los presidenciables del PRI instaron a reconstruir la alianza electoral de todos los partidos de oposición y sociedad civil para vencer a Morena en el 2024 y frenar el deterioro de las instituciones del país, cuyo diagnóstico es de regresión en materia económica, política y social.
La senadora Beatriz Paredes advirtió que los priistas no permitirán la elección de Estado que prepara Morena, con el uso de los programas sociales y los llamados siervos de la nación.
Soy aliancista. Lo soy, porque comprendo la realidad política de nuestro país y la necesidad de fortalecer las necesidades de la oposición para enfrentar al partido del gobierno que evidentemente estará cobijado por una elección de Estado que no debemos permitir.
Que se oiga fuerte y recio. Los mexicanos no vamos a permitir una elección de Estado, el involucramiento de los comillas servidores de la nación; la movilización desde el gobierno federal para imponer un triunfo electoral ficticio. Queremos verdaderamente que el gobierno no meta las manos en los procesos electorales en nuestro país”, dijo.
Instó a “dejar atrás mezquindades y ambiciones personales”. No es etapa de ambiciones personales. Esta es una etapa que requiere la entrega de todos. La entrega y la capacidad de articular un gran frente nacional. Un gran bloque, en donde unidos tengamos la posibilidad de defender libertades, democracia, participación ciudadana, Estado de derecho y equilibrio social”.
Durante cuatro horas, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) escuchó los planteamientos de quienes se asumieron como aspirantes presidenciales, Beatriz Paredes, Ildefonso Guajardo y Alejandro Murat, aunque sólo Paredes y Guajardo instaron a retomar la Alianza Va por México, de la mano con los ciudadanos y con la inclusión de MC.
José Ángel Gurría lamentó la debilidad del Estado de derecho.
También soy consciente de que tenemos que trascender la escena partidista para poder lograr una alianza opositora que sea capaz de llevarnos al triunfo, junto con la sociedad; junto con todos los partidos opositores”, destacó el diputado federal Ildefonso Guajardo.
Pero a esa posición se sumó José Ángel Gurría, responsable de la OCDE durante 15 años y quien no se asumió como presidenciable, pero sí ofreció sus conocimientos para fortalecer una alianza opositora fuerte y eficiente.
Es prioritario, indispensable, irremplazable, inaplazable restituir, reconstruir y definir las bases sobre las que funcionará la Alianza va por México, tanto frente a las elecciones para gobernador en el año 23, como para las legislativas y presidenciales del 24 y para después.
También dijo que “hay que pasar de una alianza ad hoc a una verdadera coalición de la que resulte un bloque legislativo realmente mayoritario y un gobierno apoyados colectivamente por Movimiento Ciudadano, el PAN, el PRD y el PRI, que definan juntos la filosofía, las iniciativas legislativas, por lo menos las más importantes, y los principales actos de gobierno. Toma más tiempo, requiere sabiduría, de estabilidad y de permanencia de la propia coalición”.
También dijo que hay que fortalecer a los órganos autónomos: “Su actuación se ha visto limitada para fungir como auténticos contrapesos del poder porque han sido blanco de descalificación, sustitución de titulares e insuficiencia presupuestaria”.
Momentos antes, al inaugurar la llamada pasarela de los presidenciables del PRI, el dirigente nacional del partido, Alejandro Moreno Cárdenas, también expresó su intención de ir por la alianza opositora.
Alejandro Murat, todavía gobernador de Oaxaca, no habló de la alianza opositora y fue el único que consideró correcta la desaparición del Seguro Popular, porque en el caso de Oaxaca le generó un problema económico.
















