Mientras EU cierra plantas de sacrificio ganadero por escasez de reses, Nuevo León las abre.
Con una capacidad inicial de sacrificio de 600 cabezas por día, una nueva planta de procesamiento de bovinos en Escobedo aprovechará a partir de octubre parte de la gran oferta de reses que dejó en el País el cierre de la frontera estadounidense al ganado en pie de México, que se estima en al menos un millón de cabezas.
Gabriel Guardado, fundador de Abastecedora de Carnes San Gabriel, detalló que la nueva instalación empezará pruebas en septiembre y a más tardar en octubre podrá sacrificar 600 cabezas diarias, capacidad que escalaría a mil dentro de dos años.
El principal cliente de la planta serán los ganaderos y engordadores independientes del noreste.
Así, explicó Guardado, la compañía regia -que también tiene operaciones de deshuese, corte y empaque, comercialización y distribución de res- se propuso expandirse y a la vez sacarle partido a la bonanza que dejó el desplome del inventario bovino de EU a la industria cárnica mexicana, con precios internacionales privilegiados.
Sólo de enero a junio pasados, el valor de las exportaciones de carne de res alcanzó mil 618 millones de dólares, un alza del 46.9% anual que especialistas asocian a los cientos de becerros que no pudieron exportarse a las engordas estadounidenses por culpa del gusano barrenador, indican cifras de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).
Por ello, refirió Guardado, una vez que opere la planta, el siguiente paso sería obtener la acreditación de exportación bajo la Certificación Tipo Inspección Federal, pues aunque la proteína para el mercado nacional es una salida para las reses no exportadas, es EU el que mejor paga este producto.
«Queremos que esta infraestructura nos permita crecer, competir y sobre todo exportar juntos. Esta planta puede ayudar a reactivar toda nuestra ganadería, generar nuevas oportunidades y abrir mercados que antes parecían lejanos», dijo ayer Guardado tras presentar la planta a unos 80 productores nuevoleoneses.
«No se preocupen si vuelven a cerrar la frontera, porque tenemos ganado de calidad, tenemos productores de primera y a partir de ahora tenemos una planta preparada para competir con los mejores. Este proyecto no solamente representa una nueva etapa para San Gabriel, representa una nueva etapa para nuestra industria».
Comparada con instalaciones globales, la planta de San Gabriel tiene una capacidad media.
Para dimensionar, por ejemplo, la planta de Tyson en Joslin, Illinois, cuyo cierre se anunció la semana pasada, procesaba 3 mil cabezas diarias, mientras que otros centros de sacrificio pequeños en México pueden procesar unas 400 cabezas.
Sin embargo, 600 cabezas también son 20% más que el máximo diario de importación que expertos pronostican en el puerto de Agua Prieta, Sonora, a partir del 24 de agosto, donde se espera que los productores se amontonen para conseguir un turno durante la reapertura limitada de EU.
















