Unos científicos han ideado un modo de preparar, mediante impresión 3D, pequeños conjuntos más o menos esféricos de células vivientes que, una vez inyectados dentro del cuerpo, son capaces de regenerar tejido óseo para reparar pérdidas del mismo provocadas por enfermedades o accidentes.
El logro, por ahora todavía en fase experimental, es obra de un equipo integrado, entre otros, por Nazmiye Celik, Ibrahim Ozbolat y Daniel Hayes, de la Universidad Estatal de Pensilvania en Estados Unidos.
Mediante la introducción de diferentes cadenas de información genética en células madre indiferenciadas, el equipo ha demostrado que la bioimpresión, que superpone los componentes básicos de un tejido orgánico, puede crear cúmulos celulares optimizados para favorecer la regeneración del tejido óseo.
Los esferoides bioimpresos no solo mejoran la cicatrización del tejido óseo, sino que también facilitan la formación de nuevos vasos sanguíneos dentro del tejido generado.
El equipo verificó sus hallazgos mediante experimentos de laboratorio y en modelos de ratón.
La bioimpresión suele consistir en encapsular células vivas en un andamio, tradicionalmente un material gelatinoso conocido como hidrogel. El andamio actúa esencialmente como una matriz tridimensional donde las células vivas maduran y crecen formando tejidos complejos. Sin embargo, facilitar la vascularización (el proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos en un tejido) ha resultado muy difícil al utilizar esferoides para generar tejido óseo.
Sin vascularización, las técnicas convencionales de generación de tejido no pueden regenerar el hueso adecuadamente. La vascularización es imprescindible para mantener las gruesas uniones presentes en el tejido óseo.
Celik y sus colegas exponen los detalles técnicos de su innovación en la revista académica Chemical Engineering Journal, bajo el título “Bioprinting of miRNA-induced spheroids for vascularized, heterocellular bone regeneration”.














