15.5 C
Chihuahua
jueves, septiembre 24, 2026

Robots con inteligencia artificial trabajando en equipo sin ayuda humana

0
0

Unos robotistas de la NASA y de entidades colaboradoras han estado desarrollando y poniendo a prueba un sistema de inteligencia artificial que permite a robots de distintos tipos ayudarse mutuamente, aportando cada cual sus habilidades particulares, para lograr así que el resultado de este trabajo en equipo planificado sin ayuda humana sea igual de bueno o más que si hubiese sido dirigido por humanos.

 

En la exploración de otros mundos, grupos de robots como este podrían llevar a cabo su misión más eficientemente, enviar a la Tierra más datos sobre lo explorado y realizar descubrimientos científicos mucho más rápido, en comparación con los robots que actúan por separado y bajo órdenes dictadas por humanos.

 

En unos terrenos del Instituto del Transporte del Virginia Tech (Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia) en la ciudad de Blacksburg, Estados Unidos, tres robots con inteligencia artificial han trabajado en equipo, coordinándose entre ellos, sin ayuda humana alguna, en misiones comparables a las de exploración de mundos como Marte. Y los robotistas al cargo del proyecto han evaluado la capacidad de dicha flota para actuar como un equipo científico independiente.

 

Al inicio de cada prueba, se asignaba a uno de los robots (un dron) la tarea de seleccionar un sitio de interés basándose en los objetivos científicos iniciales proporcionados por expertos humanos. El dron, al poder cubrir volando una extensa área, podía encontrar más fácilmente sitios de interés.

 

A continuación, el sistema de programación de la flota sopesaba los riesgos frente a los posibles beneficios científicos y determinaba qué miembro robótico del equipo era el más adecuado para realizar la investigación.

 

Mientras ejecutaba su plan, la flota supervisaba continuamente la presencia de peligros en el entorno y reevaluaba su estrategia para adaptarse a lo revelado por la nueva información.

 

El objetivo final de este proyecto del equipo ASTRA (Adaptive Sensing Technology for Responsive Autonomy) de la NASA es proporcionarles a los robots la capacidad de razonar y tomar por su cuenta buenas decisiones en situaciones en las que no pueden contar con asesoramiento humano ni ninguna otra clase de ayuda humana. Estas situaciones se dan, por ejemplo, en lugares demasiado alejados de humanos para que estos puedan dar instrucciones en tiempo real, como pueden ser terrenos de otros planetas durante misiones sin tripulación humana, o en misiones con tripulación humana a mundos cercanos pero que incluyan visitar sitios demasiado peligrosos para el ser humano e incomunicados, como en zonas de la Luna que son de difícil acceso para los astronautas.

 

Una de las preguntas que se buscaba responder mediante las pruebas de campo es: una vez que la flota de robots comienza a trabajar en un objetivo científico, ¿cambiará de tarea de forma autónoma basándose en nueva información? Durante las pruebas, la flota demostró que podía cumplir sus objetivos originales y, al mismo tiempo, abrirse a nuevas posibilidades. Cuando el dron principal detectaba un área de interés adicional mientras realizaba su trabajo, no abandonaba la tarea en curso, sino que hacía una pausa en ella para analizar la oportunidad, reorganizar el plan de trabajo y movilizar a los robots necesarios para la nueva tarea.