Según los estándares de los morenistas, incluso descritos en un «Decálogo Presidencial», tienen estrictamente prohibido usar jets privados como medio de transporte habitual.
Y Navarro no cumple la norma.
El pasado domingo el Cessna se desplomó en el municipio de Ixtlán del Río, Nayarit y se reportó la muerte del piloto Óscar Quezada y del copiloto Ángel Ricardo Granados.
El avión hacía un viaje de Tepic a Aguascalientes presuntamente para recoger a la hija del Mandatario que estaba en tierra hidrocálida.
Navarro se suma al club morenista que gusta de los viajes en vuelos privados y entre quienes destacan también la Gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama; el senador Gerardo Fernández Noroña y el Gobernador de Puebla, Alejandro Armenta.
El avión que frecuentaba Navarro era operado por una empresa cuya actividad comercial registrada está relacionada con la compra-venta de maquinaria y equipo para servicios y actividades comerciales, además de otros servicios, científicos y técnicos.
La empresa propietaria es CABJE, registrada en Metepec y que aparece en el padrón oficial de proveedores del Gobierno de Durango.
Debido al tipo de matrícula, el avión es para uso privado y no puede ser rentado.
















