El legendario actor Robert De Niro, de 83 años y padre de siete hijos, admitió esta semana que a menudo siente cierta «culpa» cuando ha tenido que estar lejos de su familia durante largos periodos de tiempo.
En declaraciones a la revista People, el doble ganador del Óscar explicó que ha tenido que aprender sobre la marcha sobre cómo ser un buen padre, cosa que no siempre ha logrado. Esa experiencia, trata de aplicarla ahora en su relación con su hija pequeña Gia, de tres años.
«No sé si hay un secreto. Simplemente se trata de gestionarlo todo. Y es inevitable sentir un poco de culpa por no estar presente cuando debería o creo que debería haber sido necesario», reconoció la estrella de Hollywood.
«(Ser padre) Siempre es una experiencia nueva. No es como si hubieras tomado cursos sobre ello. Podrías, claro, pero no lo haces. Simplemente te lanzas, tienes al niño y tienes que resolver… Eso es todo».
En su última película The Whisper, de Netflix, De Niro interpreta al padre distanciado del personaje de Adam Scott, quien durante la premier del filme esta semana también admitió que no existe un manual para la paternidad.
«Por muchos consejos que recibas o por mucho que te digan, o intenten decirte, una vez que lo haces, es algo completamente nuevo y no hay forma de prepararse», reconoció Scott. «Realmente, tienes que vivirlo para descubrir cómo encajas en la paternidad. Eso es lo que yo descubrí, al menos».
De Niro también se encuentra promoviendo el documental Tribeca 25, dirigida por Matt Tyrnauer, sobre el prestigioso Festival de Cine de Tribeca, que el histrión cofundó en 2002 como una forma de revitalizar la vida cultural en Nueva York tras el 11-S.
«El festival fue una especie de acto de rebeldía. Teníamos 120 días, mil 300 voluntarios, sin dinero, sin un plan preestablecido, solo una idea y un barrio que necesitaba gente de vuelta. Esto no se trataba solo de películas; se trataba de si el centro de la ciudad iba a resurgir».














