Verónica Camino Farjat y Laura Itzel Castillo se perfilan como las principales opciones para asumir la presidencia de la Mesa Directiva del Senado, en sustitución de Gerardo Fernández Noroña a partir del 1 de septiembre.
Ambas senadoras con trayectoria en el ámbito legislativo y político pertenecen a la bancada de Morena, grupo mayoritario en la Cámara Alta.
Hasta el momento, las dos aspirantes han declarado que esperarán los tiempos internos para que su grupo parlamentario y aliados definan quién será la nueva presidenta del Senado.
Por ahora, otras contendientes como Imelda Castro, Andrea Chávez y Ana Lilia Rivera —quien ya ocupó ese cargo— han decidido bajarse de la contienda.
Fernández Noroña expresó abiertamente su respaldo a Laura Itzel Castillo, a quien describió como una mujer de izquierda con una trayectoria sólida en la lucha social.
“Es una compañera de primerísima, de trayectoria en la lucha social y política de toda la vida”, declaró al referirse a la hija del histórico líder Heberto Castillo.
Laura Itzel, arquitecta de formación, ha sido parte de distintas luchas desde los años noventa y ha mantenido un perfil firme dentro de la izquierda mexicana.
Su eventual llegada a la presidencia del Senado marcaría una continuidad en la línea progresista que ha buscado Morena en el control de los órganos legislativos.
Por su parte, Verónica Camino Farjat aseguró que está lista para competir por la presidencia de la Mesa Directiva.
En entrevista, recalcó que todas las mujeres de Morena y otras bancadas tienen la capacidad de aspirar al cargo y recordó que ella ya presidió la Mesa Directiva del Congreso del Estado de Yucatán y que su enfoque ha sido siempre garantizar igualdad en el trato.
“Lo que siempre se les va a ofrecer es institucionalidad. Aquí la cosa es pareja. Nosotros, quienes estamos en la Mesa, nos convertimos en referentes”, señaló al comentar que, si llega a asumir el liderazgo, buscará el diálogo con todos los grupos parlamentarios para mantener el orden y el respeto durante las sesiones.
Camino Farjat reconoció que el ambiente en el Senado se ha tornado más complejo en las últimas sesiones, donde se han presentado ataques personales que han escalado el tono del debate.
En su opinión, la política no debe tomarse de forma personal, pero cuando se sobrepasa la dignidad de las personas, es necesario intervenir.
La definición sobre quién presidirá el Senado deberá tomarse a finales de agosto mediante votación interna en el grupo parlamentario de Morena. Por tratarse del grupo mayoritario, la decisión que tomen influirá directamente en la composición final de la Mesa Directiva.

















