Ambos equipos se enfrentaron en 13 ocasiones durante la temporada regular, con siete encuentros definidos por una carrera y cuatro resueltos en el último turno al bate, además de llevar su lucha por la División Central hasta el último partido.
La serie llegará a su desenlace en un Progressive Field que se espera luzca lleno, después de que ambas novenas consiguieran victorias como visitantes. Cleveland logró recuperarse tras perder los dos primeros encuentros en casa y encontró una respuesta ofensiva en los juegos disputados en Chicago, al anotar 18 carreras entre el tercer y cuarto partido.
El dominicano José Ramírez fue uno de los protagonistas de la reacción de los Guardianes, que ahora buscarán completar la remontada para avanzar a la siguiente ronda.
Para el encuentro definitivo, Cleveland anunció a Gavin Williams como abridor, pese a que el derecho trabajó como relevista en el cuarto partido y realizó 18 lanzamientos para conseguir los últimos tres outs.
Por su parte, los Medias Blancas confiarán en Sean Burke, quien registró una marca de 2-0 y efectividad de 1.04 en tres apariciones durante la temporada regular frente a los Guardianes. Los managers Stephen Vogt y Will Venable ajustarán sus estrategias con la intención de obtener el boleto a la siguiente fase.
El ganador de esta eliminatoria se enfrentará a los Rays de Tampa Bay, primeros sembrados de la Liga Americana, en la Serie de Campeonato que comenzará el lunes en el Tropicana Field.
El quinto partido está programado para las 7:00 de la noche, hora del centro de México, y representa una oportunidad para que una de las dos novenas continúe su camino hacia la Serie Mundial, en una rivalidad que ha mantenido la tensión hasta el último encuentro.
















