La gobernadora Campos dio la nota en domingo de mundial. Clara, fuerte, precisa, desafiante en su discurso contra el régimen morenista. No recuerdo a un gobernador hablar contra el Gobierno Federal como lo hizo ayer Maru. Todo el texto de su discurso es aprovechable, dejó enseguida sólo unos extractos sueltos: “La patria no se defiende con discursos, se defiende haciendo cumplir la ley y fortaleciendo el Estado de Derecho. Se defiende cortando esos vínculos entre la política y el crimen organizado… El autentico entreguismo e injerencismo es dar el control político al narco… Que no sacrifique a un país entero por poner a su partido por encima de la ley… Si llegase a haber una incursión extranjera en nuestro territorio o si llegásemos a perder el tratado comercial que sostiene millones de empleos, de vidas y de familias, escúchenlo bien: la responsabilidad será únicamente del gobierno de Morena… Hoy más que nunca, amar a México y defender nuestra verdadera soberanía es exigir que se cumpla la ley, que se entregue a Rocha Moya”.
No tiene desperdicio, como tampoco el tono y el énfasis que puso en el video, difundido por su oficina de Comunicación Social. ¿Qué sabe Maru que no sabemos nosotros?. Algo poderoso está moviéndose al otro lado de la frontera, mientras nuestra presidenta celebra un pato en las mañaneras y mete la cabeza bajo la arena pensando que así desaparecerán los problemas del país. La gobernadora de Chihuahua no pronunció en domingo ese discurso por que amaneció con ganas de hablar o por una simple ocurrencia, obviamente está informada. De qué, es lo que necesitamos saber y creo que pronto sabremos. Sospecho que la Justicia Norteamericana consideró que llegaron los tiempos de cobrar las facturas por la soberbia del narco-régimen. El coco está por llegar, tanto que lo han anunciado.
En este entramado Maru está siendo actriz estelar, semanas atrás Sheinbaum la subió a la palestra queriendo empatar el caso Chihuahua con los narco-gobernantes de Sinaloa y Maru les volteó la narrativa. Ahora los estrategas del régimen no saben, de bien a bien, cómo reaccionar contra ella. Están destanteados; no quieren hacerla héroe, pero tampoco les gusta verla tan suelta. Siendo la directamente aludida, aunque se cuidó de no mencionar su nombre, Claudia Sheinbaum optó por guardar silencio. La que respondió fue Ariadna Montiel y como carecen de argumentos, lo que Maru dijo son verdades públicas, la presidenta de Morena recurrió a la clásica de García Luna, preso en una cárcel federal norteamericana. También respondieron otros actores menores, pero no volcaron (al menos no hasta hoy) a la poderosa maquinaria de propaganda contra la gobernadora rebelde. Están evaluando que hacer, pero todavía no saben cómo reaccionar.
De todo lo que Maru dijo el domingo, me quedó con el “que no se sacrifique a un país entero por poner a su partido por encima de la ley”. Este es el punto donde estamos hoy, Claudia Sheinbaum optó por mantener intocada la complicidad de los gobernantes de Morena con las organizaciones criminales, con tal de proteger a su partido. Lo hizo porque sabe que actuar implica retirar el velo con que cubre la putrefacción de su Movimiento, quedarían expuestos como lo que son, un narco partido con vocación autoritaria. No hay duda, éste régimen criminal está dispuesto a llevar el país a la ruina, ya lo está llevando, antes que corregir. Nadie quiere una intervención de los Estados Unidos ni el fracaso de tratado comercial, los mexicanos libres queremos que el gobierno de México haga cumplir la ley contra sus narco-gobernantes. Nunca lo hará, sería para ellos un suicidio. Vienen jornadas muy difíciles, creo que Maru las acaba de anunciar.
















