Más puntual no pudo ser la gobernadora Campos durante su discurso del sábado, frente al Consejo Estatal del PAN y al enviado del CEN, Santiago Taboada. Canceló, de una vez por todas, proyectos divisionistas y desubicados de la realidad de quienes pretenden llegar a cargos públicos por caprichos o sueños alucinados. Lo hizo de forma casi lapidaria que a nadie dejó con dudas: “En el PAN no hay espacios para caprichos ni ambiciones egoístas, los cargos públicos no son premios o trofeos… El Partido, el Partido (subrayó), no le debe nada a nadie. Al contrario, somos nosotros los que estamos en deuda con el Partido… no hay espacio para ambiciones desmedidas ni proyectos personales ilusorios, tampoco hay espacio para golpes internos ni fragmentaciones innecesarias. Quien quiera servir, que ponga los pies en la tierra, simbólica y realmente”.
Si alguna duda tenían los últimos seguidores de quienes entraron en rebeldía por la Presidencia Municipal de Chihuahua, destinatarios inequívocos del enérgico mensaje (no mencionaré los nombres, todos dentro y fuera del PAN los conocen), ahora tienen certeza plena de que esos proyectos están absolutamente cancelados. Y de ahí hacia abajo, quienes persistan en acompañar a los egoístas e ilusorios en sus desvaríos, quedarán marginados por el mismo partido. No son tiempos para consentir intereses personales, como también estableció muy claro al decir que esas conductas mezquinas quedan bien en Morena, no en el PAN.
Hace días la gobernadora habló, respondiendo a pregunta expresa de un reportero, de traiciones y deslealtades. Era un primer aviso de su inconformidad con los que pretenden pasar por encima del PAN. El sábado supimos que traía ganas de ponerlos en su lugar, cuando aprovechó el mejor de los momentos, la sesión del Consejo Político Estatal donde oficializaron la candidatura de Marco Bonilla al gobierno del estado, para situar a los interpelados en su realidad. Supongo que será la última amonestación pública que les dedique, después de esta nadie puede decirse engañado. Fue tan directo y claro su mensaje que admite la sentencia bíblica: “el que tenga oídos que oiga, el que tenga ojos que vea”.
Maru hace la parte que le corresponde, en la lucha que dan los chihuahuenses por preservar al estado del totalitarismo demagogo que destruye el país, asumió un papel preponderante. Su influencia en el PAN ha sido para mantener la unidad interna y cuidar que sean postulados los mejores perfiles, sean panistas o ciudadanos, como también dijo Santiago Taboada. Es lo que necesitan hacer los dirigentes del PAN, abrir espacios del partido a la participación ciudadana, pues su militancia es muy relevante, pero insuficiente para derrotar al populismo por sí misma. Sin el PAN es imposible ganar a Morena, pero el PAN por sí mismo es insuficiente.
En esta parte radica, precisamente, el gran reto de Marco Bonilla, quién pronto asumirá la enorme responsabilidad de liderar los esfuerzos chihuahuenses para contener a Morena en la entidad. El todavía edil en funciones, pronto pedirá licencia, llegará a las campañas con la certeza de saber que cuenta con el voto siempre fiel de la militancia panista. Es una base muy importante de la que parte, en consecuencia su tarea será convencer y, todavía más, entusiasmar a los chihuahuenses libres de otros partidos y sin partido, que también se cuentan por miles. No hablo, por supuesto, de los mezquinos liderazgos partidistas con sus ambiciones personales. Me refiero a los militantes preocupados sinceramente por el rumbo que tomó el país con el régimen autoritario. Son muchos y están dispuestos a entrarle, Marco debe brindar esperanza también a ellos y estimular su activismo.
En esta tarea también Maru hace su parte, es la única de los gobernadores que ha desafiado el poder de la incipiente dictadura, sacando la cara por Chihuahua. Lo hace a riesgo de su propia libertad, no es ingenua para ignorar lo que está en juego. Recibir el apoyo de una gobernadora que no se raja, es otra de las ventajas con que empieza Bonilla antes de que inicien las campañas oficialmente. Sólo unos meses atrás muchos especulaban que Maru entregaría el estado, incluso algunos atrevidos propusieron la estupidez de que prefería a Cruz Pérez Cuéllar sobre Bonilla. Esas falsas especulaciones desaparecieron, ahora existe certeza plena del compromiso que la gobernadora tiene con la libertad, con Chihuahua y por supuesto con los candidatos del PAN, empezando por el candidato a gobernador.
No tengo dudas de que Marco Bonilla sacará provecho de las ventajas internas con que abrirá la campaña, es un candidato inteligente y audaz. Sabrá potenciarlas en el curso de las campañas, mostrándose cada vez más seguro, más ciudadano y más gobernador, ha crecido mucho en los últimos años. Para quienes estamos comprometidos con Chihuahua, da gusto ver que corren vientos de libertad, esperanza y optimismo. Hace un año las encuestas favorecían por más de dos dígitos a Morena, ahora están parejos. Y mientras la oposición avanza, el populismo demagogo sigue en franco declive. ¿Cómo duerme el tlatoani en su finca dorada de Palenque, desde que le retiraron su visa al junior “extenuado”?, ¿Y el holgazán?. Pues ahora sí, como dijo burlándose en una de sus mañaneras: “ánimo, lo mejor es lo peor que se va a poner”.
Rompeolas
Al menos dos de los tres coordinadores generales que nombró el PAN para los municipios, se quejan de un soterrado activismo de Mario Vázquez. Dicen que anda metiéndose donde no debe, con tal de venderse caro en las internas del PAN. El problema es que divide, en lugar de sumar. Aquí dejo el apunte, a reserva de ampliarlo en la medida que continúen las protestas por su activismo de marcado interés personal.















