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Chihuahua
viernes, junio 19, 2026
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Para quienes definen los asuntos relevantes en el PAN, solo quedaron cuatro aspirantes a la Presidencia Municipal de Chihuahua. Muchos soltaron su gato a retozar esperando milagros, normal cada seis años, todos quieren llegar aunque carezcan de condiciones. A la recta final sólo llegaron Santiago de la Peña, Alfredo Chávez, Manque Granados y Alan Falomir, en ese orden. El resto podría ser reconocido, o no, con su segunda alternativa. Todo depende de los modos y formas con que asuma las decisiones del Partido, en sintonía con las de gobierno.

Caso aparte César Jáuregui, él era favorito hasta antes del escándalo con los supuestos agentes de la CIA. Ni hablar, el destino le tenía reservada una sorpresa desagradable. Racionalmente debería zanjarla con el clásico “a lo hecho, pecho”. En su caso no, contrario a lo que muchos esperaban de un político maduro, Jáuregui decidió jugar desde la rebeldía. Está encabezando un movimiento interno cuyo fin es arrebatar las facultades políticas de la gobernadora Campos, garante del proceso interno, para influir sobre las candidaturas, e imponer sus condiciones sobre la dirigencia del PAN.

Circunstancias difíciles de comprender en un alguien como él, pero en casos de tensión política personajes mejor cuajados erraron en sus cálculos, ejemplos sobran. ¿Conseguirá Jáuregui arrebatar la decisión a una gobernadora que, ahora mismo, es el rostro de la oposición mexicana, está muy arropada por el panismo nacional y tiene fuerte ascendencia sobre la dirigencia local?.

Sobre la sucesión interna de Acción Nacional escribiré el domingo próximo, como dije antes, los tiempos definitorios están llegando. Hoy nos toca festejar a la noche la victoria del México sobre Corea de Sur. Ánimo, otro dos cero.