Guillermo del Toro respaldó las protestas por el agua sucia en Guadalajara y calificó la situación como «aterradora», durante una rueda de prensa en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde recibió la Medalla Filmoteca UNAM.
«Es absolutamente insostenible, indescifrable y aterrador que una cosa tan absolutamente básica tenga que ser peleada, manifestada, combatida, en lugar de tener la lógica de la humanidad y la presencia de liderazgo de ser resuelta», afirmó el cineasta.
Horas antes, durante una clase magistral que el ganador de tres Óscar impartió en el Teatro Morelos, estudiantes tapatíos denunciaron que reciben agua sucia en sus hogares.
Del Toro pidió a los medios presentes que escucharan el reclamo e incluso alentó a los jóvenes a conseguir más apoyos cuando un estudiante habló de reunir 200 mil firmas para destituir al Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus.
«¿Tienen el papel? Que haya más firmas al salir de aquí. Sí», respondió el realizador de Frankenstein y La Forma del Agua.
Al retomar el tema frente a los periodistas, recordó que había dado voz a los estudiantes y rechazó la idea de que existan momentos o espacios inadecuados para exigir una solución.
«Hay lugares donde piensa la gente: ‘Éste no es el momento’. No: éste es el momento. ‘Éste no es el lugar’. No, éste es el lugar. Y hay que decirlo, y hay que estar con ellos al 100 por ciento».
En otra parte de la conferencia, Del Toro habló del resurgimiento de las ideas fascistas, uno de los temas de El Laberinto del Fauno (2006), y advirtió que el odio y la división siguen vigentes, reforzadas por las redes sociales.
«La gente que está arriba quiere que piensen que el problema es la gente que está a un lado de ti. La gente que es el problema está arriba, se protege, domina, divide, debilita».
El cineasta acudió al FICM para celebrar el 20 aniversario de ese filme, ambientado en la Guerra Civil española, que se reestrenó en cines en 3D.
Visitaron también el certamen mexicano la productora de aquel título, Bertha Navarro, el director de fotografía Guillermo Navarro y la actriz protagonista, Ivana Baquero.
Al preguntarle qué había cambiado en él como cineasta desde que la rodó, Del Toro reconoció que aún siente la tristeza y desesperación de entonces.
En un momento, se le quebró la voz al hablar del mundo que las generaciones anteriores dejan a los jóvenes actuales.
«Una, dos o tres generaciones le fallaron completamente a esta generación. O sea, se entrega a la generación que viene un mundo en ruinas, moral, social, espiritualmente desintegrado», respondió.
«Creo que si podemos decirle a los jóvenes: ‘Lo siento’, con amor, puede funcionar», expresó mientras se le llenaban los ojos de lágrimas.
















