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viernes, abril 17, 2026



*Entre ceguera y desvaríos; Ahí nos hallan

* Cínica incongruencia de Víctor Quintana

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Ayer renegaba de lo bajo que ha caído la política con párvulos como el joven Amín Anchondo aspirando a ser alcalde, sólo porque la casualidad lo puso al frente de la sindicatura. Quiero entender su desvarío y, con buena voluntad, pienso que quizás la inexperiencia de un yupi sin sentido común acostumbrado desde niño a ser chipiliado, es la única justificante a su disparatado propósito.

La explicación sería aplicable al síndico, si usted quiere como hipótesis de trabajo para entender su ambición, pero insuficiente tratándose de otros desatinos. También personajes experimentados, de los que uno esperaría pertinencia en su actuar, son víctimas de los confusos tiempos que vive la política mexicana, asemejándose cada vez más a un certamen de payasos moteados de merolicos.

Desde el séptimo piso de su vida, tendrá 73 años en julio del 2021, Víctor Quintana pretende rescatar su militancia en Morena, partido del que fue expulsado por apoyar la candidatura del “derechista” Javier Corral, con la incongruencia de firmar la solicitud sobre el escritorio donde despacha como secretario de Desarrollo Social, cargo que recibió en pago de la traición al movimiento de izquierda. Difícil dar crédito, hay que verlos.

¡El señor no se molestó en renunciar a las prerrogativas y estipendios del gobierno panista y y pide ser readmitido en Morena¡ ¿Cómo puede dar credibilidad a su arrepentimiento y ser tomado en serio por los integrantes de la Comisión de Honestidad y Justicia? ¿Sólo porque está de presidente interno su amigo, el barzonista Alfonso Ramírez Cuéllar?. Es una tomadura de pelo a la militancia de Morena.

Si pide regresar al partido que traicionó por recargarse en el proyecto de Corral, es que ha pensado en la gubernatura. Esta vez si ve las tunas en el nopal y quiere ser el primero en reclamarlas. Alguien lo está encuerdando y él, a sus 71 años, se deja dar volantín. ¿Tan ingenuo así?. Tu candidatura empezaría impugnada, Víctor, no das la edad, estás sobradamente pasado y arrastrando el desprestigio propio de los traidores.

Concedamos, en un ejercicio de displicencia legal, la justicia es ancha en nuestro país, que su impedimento de la edad es rebatible y que un fallo de la Corte validase su eventual candidatura, coyuntura en la que obviamente está atenido, cómo espera que el “líder amadísimo” perdone la traición y lo encumbre, de la noche a la mañana, en el mayor cargo al que puede aspirar en Chihuahua, habiendo una extensa lista de prospectos que permanecieron leales al proyecto de la “cuatrote”. Es un sin sentido.

Ahora, si busca regresar a efecto de ir preparando una negociación que le permita acceder a menores cargos de elección -diputación local, federal o alcaldía- tiene que valorar la reacción de sus civilizados compañeros de partido. En la hipótesis de que recupere su militancia, lo primero que preguntarán los liderazgos del Partido es que “qué armas portas”, para exigir cargos públicos ¿Tiene activos políticos o electorales que lo hagan atractivo al nuevo partido dominante?Amín joven y chipiliado; Víctor veterano y confiado. Extremos de dos historias confluyentes en la insensatez. Están jodidos, ambos y yo también, en personajes así se inspiró José Saramago para su excelente “Ensayo sobre la Ceguera”. Si el Premio Nobel portugués regresa de la tumba y se toma el tiempo de observar un instante la política chihuahuita, concluiría satisfecho que vivimos tiempos de ciegos que caminan por las calles sintiéndose luz del mundo, de obstinados desvaríos que nos hacen cuestionar la salud mental de nuestra decadente clase política.