Hoy, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, visitará la ranchería de Santa Tulita, en la comunidad de Mala Noche, municipio de Guadalupe y Calvo, donde se oficializará el reconocimiento de 3 mil 100 hectáreas como territorio ancestral comunal. El acto marca un momento clave dentro de un proceso que la población de la zona ha impulsado desde 1982, mediante solicitudes agrarias, amparos y gestiones federales para frenar la tala ilegal y obtener certeza jurídica sobre sus tierras. De acuerdo con Contec, la resolución que se entregará este fin de semana representa uno de los avances más significativos en más de cuatro décadas de lucha.
De acuerdo con información de la Consultoría Técnica Comunitaria A.C., el reclamo territorial inició en 1982, cuando se presentaron las primeras solicitudes ante la entonces Secretaría de la Reforma Agraria. Desde ese periodo comenzaron los esfuerzos por acreditar la ocupación histórica del territorio, documentar el uso colectivo de la tierra y detener la intervención de particulares que realizaban tala ilegal en la región, uno de los detonantes principales de la defensa territorial.
Entre 2007 y 2009 se promovieron amparos de prescripción adquisitiva, con los cuales se buscaba demostrar la posesión continua y de buena fe sobre las hectáreas en disputa. Estos recursos jurídicos formaron parte de una estrategia más amplia para sostener el arraigo comunal y exigir la regularización territorial definitiva del territorio.
Durante 2014, 2016 y 2017, integrantes de Mala Noche llevaron su documentación a la Ciudad de México como parte de las Caravanas de la Justicia, jornadas en las que presentaron directamente el expediente ante comisiones del Senado de la República. El objetivo era presionar por avances en la resolución y visibilizar la falta de respuesta institucional.
En 2020 se presentó un amparo contra la Sedatu por incumplimiento de los procedimientos administrativos necesarios para emitir una resolución. Contec explica que este recurso tenía como propósito reactivar el proceso y evitar que el expediente permaneciera detenido indefinidamente, buscando que avanzaran los procedimientos agrarios y la resolución final.
Autoridades rarámuri, ódami, oichkama y warijo revisaron avances en certeza jurídica y regularización territorial
El reconocimiento oficial de 3 mil 100 hectáreas, que se formalizará durante la visita presidencial, constituye uno de los avances más relevantes desde que inició la defensa territorial. Aunque aún no corresponde a la totalidad de las 4 mil 200 hectáreas reclamadas, Contec señala que la decisión representa un paso histórico después de años de resistencia comunitaria y trabajo colectivo.
La organización recordó que parte fundamental del proceso ha sido el esfuerzo de múltiples actores locales, incluidos líderes comunitarios que ya no están presentes, como Manuel Torres, cuya participación fue clave en etapas tempranas del movimiento. Contec sostiene que la lucha territorial continuará hasta lograr el reconocimiento íntegro del territorio ancestral de Mala Noche.

















