La NASA ha seleccionado a la empresa Blue Origin para que trabaje en la Red de Telecomunicaciones Marcianas de la agencia espacial, una red confeccionada con lo último en tecnología y que prestará servicios de navegación y comunicación fiables y de gran ancho de banda para las misiones a Marte actuales y futuras.
Blue Origin deberá construir un satélite de comunicaciones para operar en órbita al Planeta Rojo y entregarlo a la NASA antes de que termine 2028. Este satélite de comunicaciones para Marte, el MTO (Mars Telecommunications Orbiter), será un componente esencial de la citada red marciana.
Blue Origin diseñará, desarrollará, integrará, lanzará y operará la Red de Telecomunicaciones Marcianas (MTN, por sus siglas en inglés) como parte de la infraestructura más amplia de comunicaciones y navegación espacial de la NASA. La arquitectura de la red se basará en el tipo descrito de satélite de comunicaciones en órbita alrededor de Marte. Por la red circularán con gran eficiencia datos de observación, imágenes, información de navegación y comunicaciones entre las naves espaciales que operen en el planeta y sus alrededores y las estaciones de seguimiento en la Tierra.
Se prevé que la red, gestionada por la NASA, esté operativa en Marte para el año 2030 y dé soporte tanto a las misiones actuales en el Planeta Rojo como a las futuras.
El modelo de satélite MTO se basa en Blue Ring, la nave espacial multifunción de Blue Origin que actualmente se fabrica en unas instalaciones específicas para ello que posee la compañía en Huntsville, Alabama. Gracias a su sistema de propulsión híbrida (que combina propulsión química con propulsión iónica alimentada por energía solar), el MTO podrá realizar aportaciones muy versátiles al desarrollo de las infraestructuras críticas que Marte requiere antes de la llegada de seres humanos.
Ya se están fabricando varias naves Blue Ring, siendo la capacidad de producción de la empresa de cuatro vehículos al año. Cada futuro vehículo Blue Ring que se emplee en la red de telecomunicaciones marcianas hará progresar esta de tal modo que pueda pasar del actual nivel de demanda, limitado a unas pocas misiones robóticas, a uno mucho más grande y complejo, que incluirá al menos una misión tripulada.
La red permitirá comunicaciones prácticamente continuas entre los vehículos y los humanos en Marte y el personal del centro de control de vuelo en la Tierra.















