De acuerdo con información de los vecinos, el conflicto se originó por la disputa del control administrativo y de seguridad del residencial. Habitantes denunciaron que fueron agredidos físicamente por los guardias de seguridad del exadministrador y de la constructora, cuando intentaban ingresar al área común.
El presidente del Comité de Seguridad y Vigilancia, identificado como Óscar, resultó lesionado tras la riña, según informaron los propios residentes, quienes acusaron que el grupo de seguridad “roció gas pimienta y golpeó a varios vecinos” durante el altercado.
El pleito de este viernes es el punto más alto de una serie de tensiones que se han vivido durante la semana. Todo comenzó el lunes, cuando el nuevo Comité de Vecinos, electo recientemente, sustituyó el sistema de control de acceso del fraccionamiento.
Sin embargo, el martes por la mañana, una persona presuntamente enviada por la Inmobiliaria Leones habría desmantelado y retirado el nuevo equipo de acceso, lo que provocó la intervención de la Policía Estatal, que acudió al sitio para documentar los hechos y recibir la denuncia formal por daños y robo.
El conflicto se remonta a varios meses atrás, cuando los vecinos exigieron la entrega de la administración del fraccionamiento para encargarse del mantenimiento y seguridad. La primera elección fue declarada inválida por irregularidades, pero los residentes realizaron una nueva votación —sin la presencia de representantes de la inmobiliaria— y formaron su propia mesa directiva.











