Venganza consumada

Tampa, Florida— El primer partido de revancha por el campeonato nacional del futbol colegial fue una apropiada secuela del original, con un inusual giro al final.

Deshaun Watson y Clemson destronaron a los campeones y se convirtieron en el primer equipo en vencer a la dinastía de Nick Saban y Alabama en un partido por el título nacional, derribando al Crimson Tide 35 a 31 el lunes por la noche en el playoff del futbol colegial.

Watson encontró a Hunter Renfrow para un pase de anotación de dos yardas restando tan sólo un segundo para darles a los Tigers su primer campeonato nacional desde 1981. Un año después de que Alabama ganara su cuarto título bajo el mando de Saban con una clásica victoria de 45 a 40 en Arizona, Clemson cerró el trato y le negó al Tide un quinto campeonato sin precedentes en ocho temporadas.

La ventaja cambió de manos en tres ocasiones en el último periodo, pero Watson se quedó con el balón al final. Muy probablemente jugando su último partido de futbol colegial, el mariscal de tercer año lanzó por 420 yardas y tres touchdowns.

El entrenador Dabo Swinney había construido un programa de elite en Clemson que le estaba faltando un único elemento, y ahora los Tigers pueden decir que lo han conseguido, también.

Los Tigers tomaron una ventaja de 28 a 24 con 4:38 minutos restantes en el último periodo cuando Wayne Gallman corrió por una yarda para anotar.

La ofensiva del Tide, la cual se había quedado dormida por la mayor parte de la segunda mitad, volvió a la vida con la ayuda de una jugada ideada por el recién promovido coordinador ofensivo Steve Sarkisian. El receptor ArDarius Stewart capturó un pase de parte de Jalen Hurts y luego le lanzó el balón a O.J. Howard por 24 yardas.

En la próxima jugada, Hurts salió librado de la bolsa de protección, la cual se estaba colapsando, y se abrió camino entre los defensores para anotar en una carrera de 30 yardas para poner el marcador 31 a 28 con 2:07 minutos restantes.

Tiempo suficiente para que Watson, quien conectó con Mike Williams y Jordan Leggett para conseguir excelentes capturas y una buena acumulación de yardas y así conseguir la primera oportunidad.

Una interferencia de pase que se le marcó a Alabama le dio la primera oportunidad a los Tigers en la yarda dos con seis segundos restantes. Tiempo para una jugada más y evitar empatar el partido con una patada y un potencial tiempo extra. Renfrow se coló por la defensa hacia la línea de gol y quedó solo para un fácil disparo. Fue la segunda captura de anotación del receptor de la noche, agregándola a las dos que consiguió en la temporada pasada contra Alabama.

Cuando terminó el partido, el linero defensivo, de 315 libras de peso, de Clemson, Chsritian Wilkins hizo una pirueta, y a Ben Boulware, uno de los apoyadores más rudos en el país, se le salieron las lágrimas.

Los Tigers le habían puesto fin a la racha ganadora de 26 partidos de Alabama y vencieron al equipo número uno por primera vez en la historia.