Celtics ganan a los Cavaliers y ponen la eliminatoria 1-2

Gesta de los Celtics en el Quicken Loans Arena de Cleveland. Los de Boston han conseguido una épica victoria 108-111 ante los Cavaliers gracias a un triple en el último segundo del escolta Avery Bradley y ponen el 1-2 en la eliminatoria.

Cuando todo hacía indicar que los locales volverían a logran una nueva victoria y colocar el 0-3 en la serie, los de Brad Stevens han sabido mostrar su mejor versión y, liderados por un inconmensurable Marcus Smart (27 puntos, con 7/10 en T3) y los sorprendentes Olynyk (15 puntos) y Jerebko (10), han remontado la desventaja de 20 puntos que reflejaba el marcador en el tramo inicial de la segunda mitad.

Espoleados por las contundentes victorias cosechadas en los dos primeros partidos en el TD Garden (104-117 y 86-130), los Cavaliers han arrancado con fuerza el encuentro y gracias a la inspiración de un gran Kevin Love (12 puntos con cuatro T3) han conseguido la primera ventaja importante en el marcador (22-10).

Además, daba la sensación de que la baja de Isaiah Thomas, estrella y principal referencia ofensiva de los Celtics, pesaba demasiado entre los de Boston. Tanto en el juego como en la moral de los de Massachusetts, que habían perdido a su auténtico líder natural.

El gran acierto de Cleveland desde más allá de la línea de tres (8/10 en triples) les permitió finalizar el primer cuarto con un claro 35-24 a su favor. En las filas de Boston, solo Bradley (8 puntos) parecía tener respuesta al vendaval de los locales.

Siguiendo con la tónica del primer cuarto, los Cavs martillearon una y otra vez a los Celtics desde más allá de la línea de los 7.15 metros. Los de Tyronne Lue jugaban a su antojo e incluso se gustaban. Como muestra, un pase de campo a campo de Love a LeBron y un ‘alley-hoop’ completado por el propio James tras saque de banda.

Y todo ello, sin perder efectividad desde la larga distancia: durante la primera mitad anotaron 14 triples, record de la NBA, con un Love ‘de dulce’, con 22 puntos y 7 triples anotados.

El 66-50 con el que se llegó al descanso no hacía sino corroborar las sensaciones previas al encuentro y prácticamente convertían la segunda mitad en un mero trámite para Cleveland.

Los Celtics empiezan la remontada

Pero nada más lejos de la realidad. Desde el banquillo, Brad Stevens demostró porqué es un claro candidato al ‘mejor entrenador del año’ en la NBA: dio entrada a jugadores menos habituales como Olynyk y Jerebko, y, sobretodo, a un Marcus Smart que iba a dinamitar el partido dando a los Cavs de su propia medicina.

Un par de triples del base/escolta de los Celtics, unidas a sendas canastas de Olynik permitían a Boston firmar un parcial de (2-11) en el tramo inicial del tercer cuarto. Ya llovía menos (80-70) y lograr la victoria ya no se veía como una utopía. Smart, con 9 puntos (3/3 en T3) comandaba la remontada. Los Cavs ya no anotaban como en la primera parte (0/5 en T3) y los visitantes se fueron metiendo, canasta tras canasta, en el partido.

El cuarto finalmente acabó con un 21-32 favorable a los Celtics y el marcador (87-82) dejaba bien a las claras que todo se decidiría en los últimos 12 minutos de juego… si no había prórroga.

Smart desencadenado… con Jerebko de escudero

Todo lo bueno que había tenido Love en la primera mitad, desapareció en la segunda (solo 6 puntos, para un total de 28) y Cleveland solo seguía por delante en el marcador gracias a las genialidades de Kyrie Irving (acabó con 29 puntos) y el trabajo sucio de Tristan Thompson (18 puntos y 13 rebotes, 7 de ellos ofensivos).

Y si bien en la primera mitad los Cavaliers no echaron de menos a LeBron, en la segunda mitad sí que se notó el flojo encuentro de ‘King’ James: 11 puntos y 6 rebotes, pero con un 4/13 en TC, incluido un 0/4 en T3, y hasta un total de seis pérdidas de balón.

Además, enfrente seguía un Smart en estado de gracia, al que acompañó un protagonista del todo inesperado: el sueco Jonas Jerebko, con un par de triples (sin fallo) que resultaron decisivos para poner a Boston a solo dos puntos (87-85) mediado el último cuarto.

El séptimo triple de Smart puso el 95-95 en el marcador, y una entrada de Olynyk colocó a los Celtics por delante en el marcador (98-99) por primera vez desde el 0-2 inicial.

Bradley culmina el ‘milagro’

De ahí al final del encuentro, intercambio espectacular de canastas entre ambos equipos, que llegaron al último minuto de partido con una mínima ventaja de Boston en el marcador (103-104). Tras una canasta de Horford, los visitante lograron su máxima ventaja (103-106), pero un triple de J.R. Smith devolvió la tablas al marcador (106-106).

A falta de 30 segundos para el final, el sueco Jerebko anotaba su décimo punto para devolver la ventaja a Boston (106-108), pero una inverosímil entrada de Irving a 10 segundos del final lo dejaba todo de nuevo igualado (108-108).

Y la última jugada del encuentro salió tal y como Brad Steven había planificado: balón a Smart, que atrajo a las ayudas defensivas de los Cavs, dejando completamente solo a Bradley. El tiro del escolta (20 puntos al final) pareció no querer entrar inicialmente, pero tras varios rebotes en el aro el balón traspasó la red a falta de una décima para el final, dando la victoria a los Celtics (108-111).

La próxima madrugada del martes al miércoles (02:30h) y con el Quicken Loans también como escenario, Boston y Cleveland disputarán el cuarto partido de la serie. Visto lo visto, nadie se atreve a dar por muertos a los Celtics, que intentarán volver al Garden con la eliminatoria igualada.