Desde su presidente nacional, Alejandro Moreno, hasta los presidentes estatales y municipales, los priistas exigen con desesperación mantener la alianza electoral con Acción Nacional. Lo hacen sobre la base de que yendo separados facilitan el camino de Morena. Suplican al vacío, la dirigencia nacional del PAN y los gobernadores ya resolvieron que nunca más colocarán su logo junto al del PRI, es demasiado el desprestigio que carga.
Lo que está sucediendo, sin que haya avances claros y mucho menos determinantes, son principios de acercamiento entre PAN y MC. Está muy verde todavía, pero la comunicación a nivel de presidentes nacionales empieza a darse de manera más frecuente y fluida. Un primer resultado de esas platicas es el encuentro que Erubiel Alonso, exdiputado federal por el PRI y exlider del Movimiento Territorial, tuvo en semanas pasadas con Dante Delgado y Jorge Romero. Ahí habrían resuelto ir juntos por la alcaldía de Villahermosa, Tabasco.
También trascendió que localmente Alfredo Lozoya, franquisitario de MC en Chihuahua, estaría conforme con un acuerdo electoral que les permita mejorar su presencia en el Congreso, así tenga que abandonar su propósito de recuperar Parral. No está nada en firme, simplemente pongamos que ambos partidos traen la espina de aliarse electoralmente. Cuajarlo será cuestión de voluntad y concurrencia de intereses mutuos.
Aparte del posible acuerdo con MC, el PAN y particularmente la gobernadora exploran alternativas para trabajar con liderazgos específicos del PRI, algunos con potencial operativo en tierra y otros aportando su enorme experiencia electoral. De hecho, esto si está confirmado, al edil Bonilla y la misma gobernadora están destinando más tiempo de sus agendas a conversaciones particulares con priistas destacados.
Está muy bien, existiendo voluntad pueden avanzar en temas comunes que los acerquen al triunfo en 2027. Pero lo más importante para el PAN es hacer alianza con la sociedad, recoger las demandas sociales y abrir el partido a figuras con capacidad de aportar más allá de las siglas. Esa y ninguna otra es la condición necesaria para el triunfo. Por ahora aquí me detengo, es día de partido. Vamos México, uno cero contra Ecuador.
















