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viernes, julio 3, 2026
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La supuesta división al interior del PAN es más estridente que sustancial, una expresión sin asidero político ni base social intentando rescatar sueños de una burocracia rotos cuando César Jáuregui perdió la oportunidad de ser candidato a la Presidencia Municipal, temporal víctima política de aquel accidente fatal.

La boruca está en pequeños grupos panistas y columnas políticas, agitada por ambiciones personales y mezquindades inherentes a la profesión, habitual cada tres o seis años. Fuera del estridente círculo, el PAN está unido. Lo pongo en forma de pregunta: ¿Qué diríamos en estos momentos si la gobernadora Campos estuviese confrontada con la dirigencia nacional, cada uno amachado con imponer candidato a gobernador?.

Ese diferendo sí anunciaría fracturas y ni de esa manera serían insalvables, peores hemos visto en el pasado y quedan resueltas. Sucede que hoy la gobernadora y el CEN van de la mano con la decisión del edil chihuahuita. Esa candidatura quedó resuelta en discreta armonía y si en el pasado hubo diferencias entre Maru y Bonilla, están superadas por ambas partes.

Esa decisión no es secreto para los informados, Maru ha celebrado reuniones con empresarios y otros grupos de poder junto al edil Bonilla, enviando el inequívoco mensaje de quien será el candidato a gobernador. El edil, generoso, ha correspondido con la cortesía esperada, poniéndose a las órdenes para facilitar el resto de las candidaturas. Son políticos.

Bajemos un poco de nivel, que tal si Alfredo Chávez o Jesús Valenciano estuviesen confrontando a la dirigencia local por actuar con favoritismos, desahogando contra Daniela Álvarez sus frustraciones por no poder hacerlo contra la gobernadora. Tampoco, Chávez y Valenciano han mostrado madurez e institucionalidad partidista, confiando en las decisiones de su jefa política.

Como ellos el resto de los interesados en ser candidatos a diferentes cargos, han demostrado que no se chupan el dedo. Claro, sueltan su gato a retozar con la esperanza de conseguir su rebanada de pastel, están en lo suyo. Pero los activos del PAN estan en institucionalidad con Maru, el CEN y el CDE, ¿dónde está la división interna?.

Hay que poner la sucesión actual en su justa dimensión, así algunos quieran hacer tormenta personal en vasos de agua. Está como el video de la joven Fernanda Martínez en apoyo a Santiago de la Peña, que algunos consideraron políticamente incorrecto y en consecuencia contrario a los intereses de la unidad panista. Por favor, la joven ni siquiera citó nombres. Qué tal si en vez de hablar sobre generalidades del ser panista hubiese aludido a cualquiera de los aspirantes con su nombre y apellido, citando detalles de asuntos que pudiesen resultar incómodos.

Están en política no en grupos de meditación tibetana buscando paz interior. Y en todo caso, qué peso específico tiene la joven dentro del PAN, para que los haga rasgarse las vestiduras. Recuerden otras disputas internas del PAN, PRI, Morena y verán que videos como el que hizo circular la joven Fernanda son tiernas caricias. ¿De dónde tanta sensibilidad?.

Con independencia de las ínfulas de pureza partidista con que se conduce la minúscula estridencia inconforme (sólo les falta decir que son moralmente superiores), la enorme mayoría de los liderazgos no se han hecho bolas. Ellos saben que, para efectos de quienes toman las decisiones, el grupo de aspirantes a la Presidencia Municipal quedó reducido a tres: Santiago de la Peña, Alfredo Chávez y Manque Granados.

El proyecto edilicio de César Jáuregui está cancelado y no lo canceló Maru Campos por sus pistolas o por favoritismos personales. Si quieren responsables busquen en la propia Fiscalía, pregúntense quién y porqué organizaron el operativo en la sierra, quién hizo los acuerdos con funcionarios extranjeros. Y, si hasta ese punto quieren llegar, pregúntense también porqué cayó al barranco el vehículo donde murieron los cuatro.

En lugar de ver esa realidad que reventó ante sus ojos, responsabilizan de su mala suerte a la gobernadora que ofreció trabajo y oportunidades políticas a varios de los alzados en rebeldía. Es demencial, ni siquiera se detienen a pensar en que la mayor víctima política de esa cadena de errores construida en la Fiscalía, puede ser la gobernadora Campos. Sheinbaum, Ariadna y los radicales de la demagogia la traen contra Maru, no contra Jáuregui.

¿Es que no pueden ver eso, lo que todo Chihuahua y buena parte del país está viendo?. Ah, que Jáuregui se siete abandonado porque no lo respaldaron en los días difíciles que temía por su libertad. Puede, pero se han detenido a preguntarse cómo se siente la gobernadora, sabiendo que la metieron en ese problemón sin haber tenido la precaución de informarle.

Sitúense, el PAN es un partido unido en torno al liderazgo de su gobernadora y en torno al futuro gobernador, ambos respaldados por las dirigencias nacional y estatal. En esa realidad política no cabe César Jáuregui como aspirante a presidente municipal, no en esta sucesión. Tiene, por ahora, opciones en otros espacios. Él decidirá si las toma o las deja, tres años pasan muy pronto, quizás mañana sus condiciones sean mejores, ¿porqué no?.