Nadie recibió más de Maru Campos que César Jáuregui y Mario Vázquez, sin ella de presidenta municipal y luego gobernadora, ¿que serían hoy?. A pesar de haber recibido todo lo políticamente posible, ambos son ahora factor de indisciplina en el PAN: Jáuregui en franca traición queriéndose victimizar por que, según él, no lo dejan llegar; Mario tocando linderos desafiantes al liderazgo de la gobernadora, con una narrativa obsequiosa en privado y de insubordinación en público.
De Jáuregui he hablado bastante, él decidió retar a la gobernadora sabiendo, porque lo sabe con absoluta certeza, que no será candidato a presidente municipal, no al menos por las siglas del PAN. En una decisión de soberbia mayúscula, olvidó que fueron sus acciones en la Fiscalía las que cancelaron sus oportunidades, pues Maru no provocó el accidente donde murieron los agentes de la CIA ni planeó el operativo del laboratorio. El error de involucrar a la CIA y el accidente es lo que tiene fuera de competencia a Jáuregui, pero él intenta responsabilizar a la gobernadora diciendo que se encaprichó con Santiago. Hasta antes de aquel fatal accidente, Jáuregui era favorito. Después era totalmente inviable, imposible postularlo cuando arrastras un expediente penal. ¿Porqué no aceptan los hechos como son?.
Mario, en cambio, muestra dos caras. Con una de soldado regañado se presenta ante la gobernadora queriendo pasar como el más disciplinado y leal, con otra obra contra los intereses políticos de la gobernadora y del PAN. Ejemplo el cumple del sábado, juega al tío lolo, haciéndose pendejo sólo. Invitó a los insurrectos que atizan la división al interior del PAN y para disfrazar la burda jugarreta, se toma fotos hasta con los meseros. Jáuregui está desafiando abiertamente a la gobernadora y a las dirigencias del PAN, el otro fue un vulgar grosero cuando le pidieron la renuncia y no deja de insultar a Maru en reuniones privadas. ¿Eso lo ignora Mario?. Por supuesto que no, él también juga contras.
Pero hay más, en el medio rural se presenta como el gran coordinador de los 65 municipios de la entidad, sabiendo que hay coordinadores específicos nombrados por el partido y que él no coordina absolutamente nada. Para eso le alcanza al señor senador, para pelear pequeños espacios que le permitan venderse caro en las internas del PAN. Es increíble, Maru le dió el más alto cargo, senador de la república, y en vez de aprovecharlo para construir un proyecto por la gubernatura, por la alcaldía de la capital, no pudo ni siquiera colocar su nombre entre los aspirantes creíbles. Con botecitos chileros, hicieron más ruido Valenciano y Loya que Mario, por mucho.
Aquí el punto, señores panistas insurrectos, es que son ustedes los que provocan divisionismo al interior del partido. En el mayor de los absurdos, buscan la unidad contra la dirigencia nacional, contra la dirigencia estatal, contra la gobernadora y contra el virtual candidato a gobernador. Entonces el PAN son ustedes, miren que bonitos. La gobernadora, con la que estaban muy felices y a la que llamaban “maquinita de hacer votos”, les dio a manos llenas y ahora ustedes regatean sus decisiones porque no les gustan. Jódanse con esa ingratitud o como les reclamó esta mañana: si van a hablar de unidad, tengan pantaloncitos, congruencia.
Rompeolas
Cada vez son más las señales de que César Jáuregui decidió romper con el PAN, pero antes de la ruptura total intenta causar el mayor daño. Usa el logo del partido, usa los colores del partido, usa personal de la Fiscalía y usa a los tontos útiles del partido que nunca faltan. A la vez, mientras genera la división, quiere hacer responsable de dicha división a la gobernadora, victimizándose él; “pobrecito de mi, me están relegando por un priista”. A otro con ese cuento, en los hechos trabaja muy activamente para el enemigo y lo sabe muy bien, tarugo no es.
………………….
















