Los elementos químicos que conforman la materia en el universo, salvo el hidrógeno y el helio (y algunas excepciones menores), son forjados en el núcleo de las estrellas mediante fusión nuclear o durante explosiones estelares conocidas como supernovas. Estas explosiones dispersan los elementos recién creados en el espacio interestelar, formando nubes gigantes que más tarde se condensan para dar lugar a nuevos sistemas estelares, planetas y otros cuerpos celestes, incluyendo a la Tierra y sus habitantes.
Durante décadas, los científicos asumieron que este proceso ocurría exclusivamente dentro de las galaxias, pero en 2011 se descubrió que algunos átomos, como el oxígeno y el hierro, podían ser expulsados de sus galaxias originales mediante estas explosiones y quedar atrapados en corrientes cósmicas conocidas como medio circumgaláctico.
Descubrimientos recientes
El nuevo estudio demuestra que el carbono, uno de los elementos más abundantes en el cuerpo humano, también puede ser expulsado de su galaxia de origen y reciclado en estas corrientes cósmicas antes de regresar a su galaxia inicial. Esto implica que gran parte del carbono de nuestros cuerpos probablemente pasó una temporada fuera de la Vía Láctea.
Jessica Werk, astrofísica de la Universidad de Washington y coautora del estudio, señaló: “El mismo carbono en nuestros cuerpos probablemente pasó una cantidad significativa de tiempo fuera de la galaxia.”
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Este hallazgo es importante, ya que se creía que el carbono, al ser un átomo más ligero, no podía escapar de su galaxia de origen. Gracias al espectrógrafo de orígenes cósmicos del telescopio Hubble, los investigadores midieron cómo la luz de cuásares lejanos se ve afectada al pasar por medios circumgalácticos de galaxias en formación. Esto reveló que el carbono puede encontrarse a distancias de hasta 400,000 años luz fuera de su galaxia anfitriona, aproximadamente cuatro veces el diámetro de la Vía Láctea.

















